mardi 14 octobre 2014

REVOLUCIÓN de la miseria # 1


La base estratégica de esta revolución, que nos consume, está en haber minado los valores morales y éticos de la sociedad, mediante la creación y fortalecimientos de grupos violentos civiles y, supuestamente, militares o paramilitares. Entre ellos podemos mencionar los “colectivos”. Grupos armados con potentes y diversas armas de fuego, chalecos antibalas. Las motocicletas forman parte de su equipamiento. Han sido entrenados y actúan en gavillas (en grupos cohesionados). Dizque “guardianes de la paz”.  El difunto   les dio esa función, por lo tanto es sagrada. Si, son guardianes de que muchos venezolanos hayan ido, y seguirán yendo, a descansar en la paz de los sepulcros. Se tienen repartido el territorio. Que yo sepa, el  de Caracas (supongo que están en todo el país). Vigilan las zonas y les cobran “peaje” a los dueños de los negocios por “cuidarlos”. Se les remunera mensualmente y les pagan como extras los trabajos especiales, entiéndase, disolver manifestaciones, grupos que protesta, etc.

 “Los patriotas cooperantes” que son  también“ guardianes de la Patria” Ni más ni menos, que los “sapos” delatores  de los ciudadanos comunes y corrientes, que podemos hablar pistoladas  o de lo malo que es el gobierno. Esta es la más peligrosa arma para tener sometida a una población. Eso ha existido en Cuba, en la Unión Soviética, en la Alemania de Hitler y en todos los regímenes autoritarios. Por ejemplo, cuando   fueron detenidos los que protestaban en la Plaza Alfredo Sadel,   lo hicieron basados en el argumento que fueron denunciados por “guardianes de la patria·”. Este mecanismo me parece el más peligroso en una dictadura. Todos somos sospechosos y enemigos del gobierno. Si le caemos mal a un  “cooperante”, nos denuncia y nos siguen un “juicio”. Hay decisión judicial sobre eso. Están reconocidos en una reciente normativa sobre la materia.

Las “Fuerzas de choque”, creadas mediante Gaceta Oficial Nº 40502, del 22-9-14. Las “Brigadas especial contra los grupos generadores de violencia”. Según tengo entendido, los grupos generadores de violencia son ellos mismos, pagados con nuestros impuestos. Otro es el “Comando Popular anti-golpe”. Los golpes son continuados puesto que el gobierno, cada vez que viola la Constitución, está dando un golpe de Estado contra los venezolanos y contra la democracia. Han sido y son violados diariamente: los principios generales de la concepción del Estado, así como también todos los derechos de los venezolanos. Denle una repasada  a la Constitución y lo corroborarán.

Además, recuerden las Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional, el Contingente de la reserva y otros, que escapan a mi memoria.

Repito frases dichas por los responsables de dirigir el país y que son ejemplos de su modo de pensar. Chávez dijo: “Si  tienes hambre y no consigues, trabajo, roba”. El Ministro de Educación (¿cuál educación?): “si educamos a los pobres se convertirán en escuálidos”. ¿ Estos son los “hombres nuevos” que necesita Venezuela?

¿La ética de la violencia, el odio y del exterminio? ¿Cuál es la moral de los servidores de la patria ya mencionados?

dimanche 28 septembre 2014

La Constituyente


Yo voy a firmar para que se convoque la Constituyente. Creo que hay que buscar solución a esta nefasta y perversa crisis y,  pienso que la convocatoria es una posible opción, pero tengo mis dudas sobre si lograremos una Asamblea que realmente represente a la oposición democrática. ¿Cuál será el árbitro que realizará los procesos comiciales que se originan desde la recolección de las firmas, hasta la realización de las elecciones, donde se elegirían  a los miembros de la Asamblea Constituyente? ¿Los proponentes tienen previstos los obstáculos de los caminos a transitar y cómo salvarlos? ¿Cuál es el proyecto de Constitución que llevaría la oposición? Tengo  más dudas, pero lo que pienso es que, si el árbitro es el CNE que tenemos, o que se vaya a constituir próximamente,  si los candidatos son fichas de partidos, “mejor no vamos para el baile”.

Soy de la opinión que en el lado de la oposición debe producirse un diálogo abierto y sincero, del cual salga un apoyo masivo a una opción como la señalada.  Si esto no ocurre, estaríamos en una aventura más. Por  otra parte, es forzoso que lleguemos a un entendimiento con gente  simpatizante del gobierno, pero que no está de acuerdo con el país que tenemos; esa será la otra pierna que sostendría a ese nuevo personaje que es el país que queremos.

Por último, algunas sugerencias para el proyecto de Constitución:

1.- Eliminar la reelección del Presidente de la República, los Gobernadores y los Alcaldes. Nadie es indispensable para ejercer una función pública indefinida, por demás perversa práctica. La alternancia en el poder es lo más sano. Si nos toca un Presidente que sea bueno, ¡bendito sea Dios! Pero si nos toca un Presidente como los que hemos tenido en todos los gobiernos anteriores, tenemos la certeza que tiene sus  días contados y en 6 años pasó su oportunidad.

2.- El período presidencial debe ser de 6 años: el primer año, el elegido aprende su oficio, tal como le ocurre a cualquier persona cuando llega a un cargo (público o privado). En el último año, corresponde al proceso electoral para las próximas elecciones y el gobierno cambia su ritmo de trabajo, es decir, pierden tiempo apoyando la candidatura de su grupo político. Total: tienen 4 años para hacer una buena labor de gobierno.

3.- Creo que una segunda vuelta electoral sería sana, porque daría mayor piso político al Presidente que se elija.

4.- Me parece que debemos volver al Congreso Nacional bicameral, pues la Cámara del Senado es, o debe ser, el catalizador de las decisiones trascendentales del país.

 

mercredi 10 septembre 2014

¿DÓNDE ESTÁ El SEÑOR?

Un ángel le reveló a Elías que fuera al monte de Dios, el Horeb, para ver al Señor que pasaría por allí. Elías hizo lo indicado por el ángel  y permaneció en el monte hasta que lo encontró. Antes de ver acercarse al Señor pasaron tres eventos naturales y en ninguno de ellos estaba Dios.

Ese pasaje de la Escrituras me hizo meditar cómo los venezolanos no podemos encontrar a Dios  en la Venezuela actual. Ocurren cataclismos continuados, pero el Señor no  se ha manifestado en ellos. Esos cataclismos son provocados por el hombre, no por la naturaleza. Nunca hemos visto a Dios en ellos.

Los huracanes (Soberanía, democracia  y estructura jurídica): Según el diccionario de la lengua española, se le dice huracán a la “Persona o cosa de mucha fuerza o ímpetu que destruye o trastorna lo que encuentra a su paso”. Los que han  ejercido el poder han estado  llenos de “ímpetu y fuerza” y han dedicado, en los 16 años que lo han disfrutado, a que perdiéramos nuestra identidad como nación y a la población han tratado de convertirla  al pensamiento socialista- marxista.  Han tratado de cambiar la historia y reescribirla a partir del 4 de febrero de  1992. Una estrategia política, única, nos ha llenado de odio y de deseos de venganza contra los hermanos que piensan distinto. Han cambiado nuestro sistema político de democracia hacia el autoritarismo.  Han arrasado con los órganos del poder público, los partidos políticos,  la empresa privada,  el sistema jurídico, etc. y, además, han  entregado el país a un gobierno extranjero.  Hemos visto pasar fuertes lluvias con vientos excesivamente violentos, truenos, relámpagos,  deslaves e inundaciones, pero los venezolanos no hemos visto al Señor en ellos.

Los terremotos: La vida. Sacudidas violentas de la integridad física, moral y espiritual de las personas, teniendo como epicentro el poder central. Violación a los derechos de los ciudadanos, entre ellos, los derechos humanos que, según el catecismo de la Iglesia Católica (1930) son  los “…que le dan legitimidad a la autoridad”. Los actos violentos contra la vida de las personas, tanto por acción, a través de los órganos represivos del Estado y de utilización del sistema jurídico; como por omisión, dejando  actuar  libremente, sin reprensión ni sanción, a la violencia contra los ciudadanos. La ruina de los valores morales y éticos de la sociedad a través de la perversión de una parte de la  población, hoy día, muy bien valorada por su riqueza proveniente de negociados, narcotráfico, corrupción, según dicen. Por otra parte, quebrando también  la integridad moral  de las personas utilizando el dinero público para repartir entre la población, supuestamente necesitada, con la intención de obtener de ellos sus preferencias “políticas”. Propiciar, a través de decisiones de políticas y económicas, el hambre, la desnutrición de los infantes, la salud en general.  Las entrañas de la venezolanidad se han estado moviendo, pero no hemos visto pasar  al Señor.

Los incendios: la economía. Implantación de un sistema económico socialista-comunista (castrista), en una peculiar mixtura con el sistema neoliberal. Expropiación de la propiedad privada, nacionalización de empresas. El Estado como principal responsable de la producción y distribución de muchos tipos de bienes y servicios. Exacerbados controles a la actividad económica  privada. Inconmensurable dilapidación del dinero público. Alto desempleo. Emigración de una significativa cantidad  de jóvenes con preparación superior que se han auto-exiliado buscando empleo y mejor calidad de vida para ellos y sus familias. Alto  endeudamiento público  injustificado que compromete el futuro de nuestros niños y adolescentes. Inflación incontrolada. Como consecuencia de todo lo anterior estamos sufriendo escasez de artículos de primera necesidad. Tierra arrasada, pero no hemos visto al Señor.


Entonces ¿dónde está el Señor? “en el murmullo de una brisa suave”.   Esa brisa suave debemos construirla trabajando por la paz. Comenzando por la paz individual de las personas, que se consigue a través de la reconciliación con Dios, después viene la paz colectiva cuando nos reconciliemos con nuestros hermanos (Juan  XXIII). Será un proceso lento y progresivo. Debemos empezar por tratarnos con cordialidad, amabilidad, con una sonrisa afectiva. Después vendrán los procesos sociales que nos ayudarán a obtener la reconciliación nacional. Como dicen los documentos pontificios: “a la paz se llega por la justicia”.  Cómo decía el Señor “Velen por los derechos de los demás, practiquen la justicia…”  (Is 56,1).  Pensamos que quizás lo  prioritario sea reconstruir la justicia en Venezuela. Entonces diremos: Hemos visto pasar al Señor  ¡y que se quede con nosotros!


Artículo publicado en www.reportecatolicolaico.com

mardi 2 septembre 2014

QUE LÍDER NECESITAMOS

¿Qué hace Mª Corina, Capriles y Leopoldo haciendo campaña por todo el país? ¿Están aspirando a la silla Presidencial o trabajando por su cuenta para hacer oposición? No lo entiendo. Ellos tirando piedritas y Maduro, como decía el hombre aquel, sin pausa, aunque con prisa. ¿ Es que ustedes creen que la situación económica no ha sido pensada para que todos estuviéramos en las ...farmacia o automercados haciendo cola para comprar, aunque sea, un mendrugo de pan? Eso fue pensado así para que nos acostumbraramos a hacer cola, para después darnos una cachetada implantando su tarjeta de control de quién compra , cuándo compra y cuánto compra, la cual aceptaremos muy sumisamente. Después que en Cuba fue traumático establecer la tarjetica que los ha mantenido sometido, hoy día es un medio de intercambio comercial de la pobreza. A nosotros no acostumbraron primero con el racionamiento y después nos lo impusieron con el "gran viraje económico" hacia el modelo del Fidel idolatrado por los izquierdosos. 

Aquí tiene que conformarse un partido político grande y fuerte, como lo fue en Venezuela Acción Democrática en su momento y PRI en México. De lo contrario el PSUV será el qué decida nuestro futuro. Está demostrado que cambios, como el que requiere Venezuela, solo lo han logrado en los países que están fuertemente unidos. Si no estamos sólidamente aglutinados no vamos a ninguna parte. "Se acabó el baile".
 
Basta ya de tantos líderes de opereta bufa. La meta es salir del gobierno comunista - castrista, después se verá quién será el candidato. Seguramente en la construcción de ese gran movimiento político puede surgir un líder a la altura de las circunstancias.
 
Un slogan para ellos (los tres nombrados arriba): por favor abtenerse de seguir siendo pequeños líderes que nos distraen y sean verdaderos LÍDERES de la realidad que nos abruma en estos momentros

mercredi 30 juillet 2014

PODEMOS SER PODEROSOS


Mensaje a la oposición venezolana

¿Acaso podrán caminar dos juntos si no están de acuerdo? (Amós 3, 3). Los desacuerdos, las diferencias, los puntos de vista distintos son normales y naturales, y son tantos, como tantas personas existan. Pero para lograr objetivos sociales, políticos y económicos que beneficien a la sociedad, en su conjunto, es indispensable que se busquen acuerdos básicos en los que participen, directa o indirectamente, la mayoría de la población afectada. Ese es el nudo que tenemos que desatar en Venezuela para poder solucionar la debacle que sufrimos. La estrategia de acción  pudiere ser el diálogo entre los actores que sean escogidos como representantes de los distintos grupos, organizaciones, sociedad civil organizada, Academias, estudiantes organizados e individualidades, que tengan un peso específico al momento de aportar ideas y de llevarlas a la práctica.

Leyendo una síntesis del mensaje del Papa Francisco a las XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, encontramos  que dice: “Dialogar significa estar convencidos de que el otro tienen algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas”. Ahora bien, debemos tener conciencia, al dialogar, que el tratamiento de los distintos temas no vayan en contra de los principios morales y éticos de los participantes. Eso no es aceptable. Y algo sumamente importante: debemos abrir nuestras cárceles particulares, que son semejantes a la cárcel donde Herodes hizo recluir a San Pedro, pero que en nuestro caso,  nosotros mismos   las hemos construidos con nuestros egoísmos, debilidades, intereses económicos, de poder, de ambición por detentar un cargo público de relevancia que pudiere significar la posibilidad de hacer negocios, la falta de honestidad y transparencia en el manejo de los dineros públicos, las conductas de triquiñuelas y negociados, etc. Los muros son tan altos y los barrotes son tan fuertes que nadie puede saltarlos  o romperlos, excepto nosotros mismos, que tenemos la llave para  abrir esa cárcel desde  nuestro interior. Quienes tienen el oficio de políticos que van a un diálogo deberían salir de sus cárceles individuales y grupales,  y entender que el bien común y las necesidades de la sociedad venezolana, y del país, son la prioridad en este momento. Lo primero es lo primero. Y, ¿qué es lo primero en este momento de nuestra menguada patria? Buscar una salida a la situación política del país que implique un cambio en su sistema económico,  social y político. Pareciera que quienes tienen vinculación directa con la política o con los problemas del país, están tan ciegos que no vislumbran que sus omisiones son parte importante de las causas de los males que padecemos. Es hora de que surjan los verdaderos liderazgos, no tanto de los que aparezcan en los medios de comunicación, como aquellos que tengan capacidad  de interactuar con los otros, poder de convencimiento, bien formados con valores y criterios; ingenio, ojo y olfato  para percibir   lo que hoy  se juzga indispensable; en fin, lo que hoy se le exige a todo aspirante a liderar organizaciones: que sean proactivos en función de un cambio de país.

Se lee en la prensa los siguientes comentarios entre distintos grupos: que la MUD tiene contactos con otros grupos políticos con quienes adelantan conversaciones; que los logros alcanzados por la MUD son muy importantes; que la MUD no representa al colectivo nacional; que hay unos cuantos grupos anárquicos sin cabeza visible, que algunos grupos de twiteros sin rostro pretenden  una salida de fuerza, etc. Es como se dice en criollo: “muchas manos en el mismo plato ponen el caldo morado”, pero bailando “un baile sin son ni ton”. También, se escucha cómo se debe confrontar la situación del país en este momento: esperar las elecciones del 2019, convocar una constituyente, llegar a acuerdos políticos con grupos del gobierno, una salida a través de los mecanismos que establece la Constitución, otros son partidarios de una salida de fuerza, etc.

La magnitud de la crisis es tal que pensamos que “para luego es tarde” y nos impele (o convoca) a todos a buscar una solución. Pensamos que debe hacerse un Acuerdo Nacional por la Libertad y la Democracia (siguiendo los consejos bíblicos del Profeta Amós), parecido al Pacto de Punto Fijo (que mucha gente ve como con grima, quizás porque no conocen bien las causas que lo originaron, o por la forma como se hizo política después de alcanzar el objetivo de salir del dictador Pérez Jiménez). La meta debería ser cambiar  este sistema político-económico. Esto implica un objetivo primordial: definir cuál o cuáles estrategias a seguir. No creemos que sea una sola . Para conseguir  la meta deseada es necesario integrar las diferentes estrategias (con sus motivaciones específicas) a fin de lograr la misión, pero con el apoyo colectivo para obtener el éxito. Se necesitan estrategas, planificadores sociales y mucho trabajo de todos quienes tengan algo que aportar. Es la hora de los verdaderos y valiosos líderes.

Pidámosle a Dios como lo hizo Salomón cuando fue escogido como Rey de Israel: “Dame, pues, a mí, tu servidor, la capacidad de juzgar bien y de decidir entre lo bueno y lo malo, porque si no, ¿Cómo podría gobernar este pueblo…” tan dividido y con tantos problemas? (1 Reyes, 3,7).

Solo unidos y con una meta común podemos ser poderosos.

Montreal, 17 de julio de 2014

Ligia Valladares de Salcedo

Artículo publicado en www.reportecatolicolaico.com

mercredi 2 avril 2014

¿HONOR? …

Según la página web de la Guardia Nacional Bolivariana, sus funciones básicas de son: control del orden público, cooperar con la defensa de la nación, policía administrativa e investigación penal. En su VISIÓN se dice que están “especializados en interactuar en un ambiente con alta calidad de vida … y apoyados en una sólida plataforma tecnológica, logística y financiera lograremos  nivel de excelencia … llevando el valor más preciado de la institución: EL HONOR  ES SU DIVISA”.

Según el Diccionario Larousse Ilustrado, se entiende por honor, entre otras acepciones,  “La cualidad moral de una persona que actúa de acuerdo a su propia estimación: Un hombre de honor”. También  se considera la “Dignidad, consideración de la que se está orgulloso: venga su honor”. “Tener honor: considerar que es causa de orgullo”.

Hasta el día de hoy, después  de 77 años de fundada, pareciera que los venezolanos no nos sentimos orgullosos de ellos, ni se merecen que los tratemos con honor puesto que su actuación es moralmente inaceptable.  

Analizando  la información de su página web, la calidad de vida en este país no existe. Nadie puede explicarla porque hace muchos años que se ha ido perdiendo, y no tenemos referencias cercanas acerca de ello, a menos que hayamos visitados otros países; lo que no está al alcance de la mayoría de la población. En cuanto a sentirnos orgullosos de su desempeño, muchas personas tenemos cuentos que nos ha tocado vivir de cerca con respecto a la Guardia. Algunos cuentos que voy a narrar  son viejos, pero están vigentes: un pariente lejano de mi esposo, guardia nacional, nos visitó para solicitarle sirviera como referencia familiar para que lo incorporaran a la Guardia de Honor Presidencial. Nos contó de sus adelantos en el ejercicio de sus funciones: detuvieron a una persona que trataba de meter al país un lote de finos relojes suizos. El grupo de guardias les decomisó los relojes y se los repartieron entre ellos. Hacía ostentación de cuánto se había ganada en ese “negocio”. En otro cargo que tuvo como vigilante de una industria de parabrisas para automóviles, con sede en Valencia, todas las semanas que no tenía guardia, él  y otro compañero, se robaban dos parabrisas y tenían talleres donde se los compraban. Esos eran los cuentos menuditos. Asqueaba la conversación. Aspiraba el cargo en la guardia de Honor porque allí les daban un sobresueldo, de la partida secreta de Miraflores. Por supuesto, mi esposo le dijo que no lo pusiera de referencia familiar.
¿Por qué la escasez de alimentos en la frontera? Porque pasan innumerables camiones con mercancía nacional o importada por Venezuela, como contrabando de extracción, especialmente alimentos, los cuales se cotizan a muy buen precio en Colombia. Esto es todo un cangrejo, según se comenta, porque están comprometidos oficiales de distintas graduaciones, entre ellos Generales, hasta los menos favorecidos, Guardias; funcionarios que fiscalizan los impuestos y capos internacionales. A los de arriba les llueve y a los de abajo les llega su chorrito.

Cuando vigilaban internamente las cárceles eran ellos los que introducían el arsenal bélico con que cuentan los presos, muy bien pagado, por supuesto. Otra práctica poco honrosa, por cierto, cada preso nuevo era vendido por los guardias, se decía, que los entregaban a los pranes que les ofrecieran más dinero, porque se los revendían a los otros presos para ser abusados sexualmente. Y así podríamos llenar muchísimas páginas con dolorosas y trágicas experiencias de todos los lectores.

Ahora, en estos momentos que vivimos lo que nos impacta, como individuos y como sociedad, es la forma bestial, violenta, salvaje, llena de odio, de deseos de venganza, con saña, utilizando, por supuesto, “la plataforma tecnológica” que poseen y, también, con los cascos o cualquier otro objeto contundente: fusil, peinilla, etc., con que maltratan a los manifestantes. En especial es bueno observar que lo que disparan son perdigones, pero no a las piernas  sino a los ojos, por si acaso no muere, la víctima quedará ciega de un ojo; o a los genitales, no por el dolor que les acusa a las víctimas, sino por las consecuencias que podría tener, caparlos disimuladamente.

¿Quién puede hablar de honor? Con razón dicen que


“ …NI SE DIVISA”

mardi 11 mars 2014

Dicen que Chávez está “sembrado” en el Cuartel de la Montaña

Dicen que Chávez  está “sembrado” en el Cuartel de la Montaña. No se cómo estará sembrado porque no está en la tierra, sino en un mausoleo superficial. Eso no importa, lo que si interesa destacar es que está retoñando, con una gran frondosidad, en toda Venezuela,  lo que él sembró: ODIO, VENGANZA, RESENTIMIENTO, ENVIDIA, VIOLENCIA y en la MULTIPLICACIÓN (porque ahora pueden hablar  más personas; antes era un monólogo) de un lenguaje vulgar, soez, grosero, burlista, ridiculizando y satanizando a los que no le siguen. Con un lenguaje gestual agresivo y violento. Gritando como unos locos. Se tratan los problemas y hechos con mucha ligereza, culpando de todos los males a la oposición y al imperialismo  yanqui, como si acabaran de llegar al poder. ¡Tienen 15 años en el poder!  Las culpas son de ellos quienes han gobernado tanto tiempo. Casi como decir: tres gobiernos anteriores  para echarle las culpas (el período anterior era de cinco años).

Los retoños están en las agresiones que ha sufrido la sociedad civil al salir a manifestar, de acuerdo con la Constitución Nacional, por el rechazo a todo el estado de cosas que estamos viviendo. La violencia con saña, sevicia, actuando en gavilla, como nunca habíamos visto, pero que nos recuerda vívidamente, hace 55 años cuando llegó la revolución cubana al poder,   ensangrentó  el suelo cubano y comenzó la represión despiadada de la que todavía hace buenas demostraciones.  En conclusión: a las lícitas demandas de la población, los pliegos de peticiones que los marchantes tratan de entregar a los funcionarios competentes no son recibidos por nadie o lo hace un funcionario  subalterno. Pero no hemos visto que haya una respuesta para discutir, analizar y corregir los problemas, según dicen los peticionarios. La respuesta es plomo y  “me le echan gas del bueno”, como ordenó el difunto Presidente. Por esos delitos serán juzgados porque son de lesa humanidad.

Si sólo fuera el Ejecutivo, podríamos pasarlo, mas no aceptarlo. Están apoyados  por la docilidad y complacencia de un estado de Derecho no solo ciego, como se representa a la justicia, sino también sordo, mudo, supremamente ignorante y muy sumiso, según comentan los especialistas en esa materia. Pareciera que ni la Fiscal, ni la Defensora del Pueblo, ni los Magistrados del TSJ y, mucho menos los jueces y fiscales,  han visto nada, no saben nada y, en consecuencia, deciden según la voluntad del Jefe Mayor, quien le imparte las correspondientes órdenes, tal como le enseñó su comandante eterno. Por supuesto, que son instrucciones emanadas directamente de Cuba, cuyos habitantes viven en el “mar de la felicidad”: población domesticada para que no piense, ni tenga voluntad de cambio, ni anhele o aspire a una vida mejor, pobres gente esclava del poder de unos tiranos que se apoderaron del país bajo el engaño de una vida mejor. En otras palabras, de unos estafadores. Y ese es el modelo que nos han ido aplicando en  estos 15 años. Por esa “debilidad” de su entrega al régimen castro- comunista, deberán también ser juzgados por traición  a la patria.

Al gobierno no le interesa lo que piensa  la otra mitad del país a la cual no ha querido escuchar, ni ha respetado en sus derechos. No son venezolanos, son apátridas, es decir, que no tienen patria.

No creo, que al día de hoy, ellos sepan por qué se protesta en las calles, solo le temen a que les den un golpe de Estado. Eso es lo que los asusta.  No les importa ni les conmueve el pueblo.

Desde el punto de vista político estamos en una anarquía. El gobierno tiene, como mínimo, tres grupos en pugna. La oposición ¿cuántos tiene? tiene como cuatro según mi apreciación. Uno de ellos, pienso, es una quinta columna del gobierno (un “grupo” formado por gente que se dice independiente, pero que le hace el trabajo al gobierno dividiendo y contribuyendo a desintegrar a la oposición). La anarquía  del gobierno no me interesa en este momento. La de la oposición sí.

Pareciera que  cada grupo actúa independientemente, con objetivos y estrategias propios. Unos quieren un cambio rápido de gobierno y los otros desean una transición pacífica por la vía electoral.  Además, se ha sumado la gente que está harta, hastiada y que desea que haya un cambio profundo, quienes se insertan en cualquier acción que le parezca protesta efectiva; o sea, siguen instrucciones sobre barricadas, marchas o protesta, no importa quien las convoque. La periodista Argelia Ríos, en un artículo del viernes 7 de junio decía que lo que existe es un movimiento de INDIGNADOS. Me parece bueno el término, pero ¿indignados sin metas u objetivos comunes y sin estrategias de acción planificadas? no nos van a llevar a ningún lado, como pasó en España. Al momento de llegar a grandes decisiones, que creo estamos próximos, si no existe una unidad, como grupo opositor, no vamos a tener vida y el esfuerzo, la sangre derramada,  las heridas del alma que quedan en quienes han sido víctimas, las pérdidas económicas,   etc., se habrán perdido y no habremos alcanzado ningún objetivo. Por otra parte,  se imaginan ustedes llegando al poder de repente ¿cómo vamos a  desmontar toda su estructura? las fuerzas armadas, divididas y muy pervertidas, los grupos de civiles armados, la misma delincuencia común que ahora más que nunca se ha desatado porque no tiene quien la contenga?

Por otro lado, tenemos que tomar en cuenta la otra parte del país, que  en mi apreciación,  no es la mitad, sino un tercio,  que está de acuerdo con el gobierno. Si hacemos lo mismo que ellos, que nos ignoraron y no nos tomaron en cuenta para nada, estaremos criando los próximos indignados.

Otra cosa que me pregunto: ¿hasta cuándo los estudiantes pueden seguir aguantado y seguir poniendo las víctimas de este movimiento? ¿Es que acaso hay una estrategia para darles suministros, apoyo humano, asistencia médica, etc.? ¿Quién se encarga de eso? Por fuentes familiares, tantos los muchachos como las personas que viven en las zonas afectadas del Táchira, hace ya un mes, están pasando hambre  y no sienten el apoyo efectivo de la comunidad.


¡Si no nos unimos perdemos!

Ligia Valladares de Salcedo