vendredi 10 juillet 2015

¡Sólo palabras! No creo

Después de la muerte de Juan Vicente Gómez  (1935), Venezuela  se encontraba  con una gran deuda social, sobre todo en las áreas de salud pública y educación. Una significativa parte de la población vivía en el campo en  ranchos de bahareque con techos de paja,  sin servicios  de agua potable, ni de excretas, con enfermedades endémicas como el paludismo, el mal de chagas, etc. Por supuesto, sin educación. Un alto porcentaje de la población era analfabeta. Vivían de lo que producía el campesino con su familia en una economía de subsistencia. Era una sociedad que la historia había dejado atrás.  En 1936 empezaron las grandes transformaciones sociales en educación y salud. Se aumentó la población escolar y se empezaron a construir  edificaciones ad hoc, principalmente en las ciudades capitales de los estados. Que, dicho sea de paso, eran como pueblos grandes  con características rurales. Existían muy pocas escuelas  y menos aún liceos. En la época de López Contreras se crearon las escuelas técnicas que formaban técnicos medios, tal como la Escuela Técnica Industrial que se hizo famosa porque de ella egresaron técnicos en distintas especialidades que llegaron a ser, en algunos casos, promotores de pequeñas y medianas empresas industriales en beneficio del país. Se creó el Instituto Pedagógico de Caracas del cual salieron excelentes profesores de educación media (bachillerato y normal). También se reconoció la educación privada como parte del sistema educativo. En la época de Medina Angarita aumentó la población escolarizada y continuaron construyendo edificios para escuelas y liceos con modelos tipos que todavía se conservan en todo el territorio nacional. También se construyó la Ciudad Universitaria de Caracas, sede de la Universidad Central de Venezuela y se diversificó la oferta de nuevas carreras.

El déficit de institutos educacionales persistía, así como el analfabetismo. A partir del gobierno de Betancourt se masificó la educación en todos sus niveles, proceso que se mantiene todavía. Disminuyó el índice de analfabetismo, uno de los mecanismos para lograr tal fin fue el sistema “Acude. Te estamos esperando” para enseñar a leer y escribir que, por cierto, el gobierno de Chávez llevó a Cuba como un  aporte en sus intercambios. Estos fueron grandes logros  que beneficiaron a una parte de la población, pero nos quedamos atrás en cuanto   a la calidad de la educación. Todos los gobiernos han aplicado políticas y métodos educativos según las distintos avances en la materia, en algunos casos, incorporando las innovaciones en métodos y procedimientos (enseñanza por objetivos, ahora está en boga por proyectos, etc.) pero que no se han sentido como verdaderos avances en la calidad.  Debemos reconocer que durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez  el acceso a la educación media y universitaria era más exigente. Los aspirantes debían presentar exámenes de admisión durante una semana. Las evaluaciones semestrales y finales se hacían mediante tres pruebas: escrita, oral y práctica (en las materias que lo exigían). Eran eliminatorias. Si no se aprobaba la prueba escrita, no se pasaba a las otras. Se trataba de mejorar la calidad de la educación, pero no sabemos si había otros mecanismos adicionales, como formación de los docentes y atender sus necesidades laborales, etc.

Ahora, en 2015, todavía existe una deuda social en este aspecto y es una rémora para el país. El hambre y la ignorancia son como heridas, dejan su huella a lo largo de toda la vida. Se pueden paliar, pero quedan las cicatrices. Cuando no tenemos profesores especialistas en algunas materias y los estudiantes no  logran cursar  los programas correspondientes, cuando los maestros y profesores no son escogidos por su experiencia y formación profesional, cuando no existen métodos  de evaluación eficientes para medir el rendimiento de los alumnos, etc. en general, el producto final del sistema, a nivel medio, en muchos casos, no reúne los requisitos para superar  la educación de tercer nivel y es causa de muchos fracasos y deserciones del sistema.

En estos momentos, el gobierno nacional pretende masificar también la educación superior, pero dejando a un lado la calidad. Formación universitaria sin calidad significa pobreza y retroceso para un país y una gran estafa para los estudiantes. Si leemos las ideas de nuestros Ministros como el de Educación  que ha dicho que a los jóvenes hay que mantenerlos en la pobreza porque si no van a querer ser “escuálidos”; ahora,  el  Ministro de Planificación y Conocimiento nos hace ver el  futuro que nos espera: “El gobierno ha creado el ‘Sistema Nacional de Ingresos’” para la educación superior, (entiéndase a la educación, no a los ingresos presupuestarios universitarios pues no se ve voluntad de atender este problema). El objetivo  de esta propuesta es que  todas las Universidades públicas, incluyendo las autónomas, tendrán que aceptar los estudiantes que le asigne le Ministerio de Educación Superior para que no “…regresen ninguno de los cupos a ningún mecanismo ‘perverso’ de asignación…”. Lo perverso se entiende entonces a las pruebas de admisión, ya que las universidades no podrán seguir seleccionando a los aspirantes a  ingresar a las distintas carreras,  pareciera  se busca eliminar la calidad de la educación que se ofrece actualmente, ya que el nivel de conocimientos de los que se incorporan a la educación superior, muchas veces, no  satisface  la exigencias de las distintas carreras. (¿Conocerá acaso el Ministro los índices de “repitencia” en matemáticas en las carreras donde se cursa esa asignatura?) El Ministro de Planificación dice que para“… el Plan que presenta de aquí al 2019, las universidades deben adecuar su oferta académica en función del desarrollo que demanda el país… encauzar, direccionar la educación vinculándola al desarrollo del país” y… ¿cuál es ese desarrollo? Como lo propuso el anterior presidente en uno de sus planes: “adecuar el sistema educacional al modelo productivo socialista”. Pareciera que la intención va más allá: al orden ideológico.

No creemos que sean palabras banas. Pareciera que también es una estrategia política para acabar con la autonomía universitaria pues, al incorporar todos los estudiantes que ellos aspiran, se convertirían en promotores y defensores del régimen. Hace ya varios años, el gobierno tiene paralizada  las elecciones de las autoridades universitarias porque pretende establecer el sistema de paridad para los electores. Esto es, que todos los alumnos y empleados tendrán igual voto que los profesores para decidir el destino de las universidades autónomas. Creemos que estamos en presencia de un golpe mortal a la universidad autónoma, plural y universal.

Caracas, 15 de junio de 2015

Ligia Valladares de Salcedo
Artículo publicado en Reporte Católico Laico

mardi 26 mai 2015

¡DESGARRO Y DESGARRON!

El día de las madres, nuestro hijo que vive en Montreal y sus pequeños hijos canadienses, la niña de 8 y el varón de 5, se comunicaron con nosotros por Skype (una consuegra me dice que el Skype es el mejor invento del ser humano porque le permite ver a su nieto, tan lejano, en cualquier momento). Nuestro regalo fue que nos cantaran la canción llamada Venezuela (Pablo Herrero y José Armenteros, españoles) que se ha convertido en el tercer himno nacional de Venezuela. La hemos oído muchas veces en el extranjero y la sentimos de verdad como un himno. Me conmovió profundamente,  se me salieron las lágrimas. La cantaron completa. Aunque viven en una región francófona, ellos hablan perfectamente el español. Sienten a Venezuela como la viven sus padres, y como lo que es: SU PATRIA  que les está vedada. Es un destierro voluntario.  Y así es, es la  patria de ellos, de todos los que se han ido y de todos los que la estamos sufriendo y, aunque nos duela,  también la de unos cuanto que se la están “viviendo”.

¿Quién dijo que cuando unos gobernantes llegan al poder   la patria son  ellos? Es de todos, ¡caramba! Ellos ejercen el gobierno en forma temporal, mientras dure su período de gobierno, pero ellos no son la patria. Es de todos: los que aquí vivimos y de los que se han ido. No nos la pueden enajenar, ni regalar a nadie, pues no es su propiedad privada, lo que sí han podido hacer y, muy bien hecho, es vejarla, empeñarla y traicionarla, con la peor de las traiciones como es   la lesa patria .Y también le han diezmado en  los valores morales y éticos de la población que es un crimen de lesa humanidad.

Ante la avalancha de gente que se ha ido, que no son cuatro gatos, hasta fines del año pasado se decía que se habían ido aproximadamente un millón ochocientas mil  personas, pero en este trimestre se ha dado una estampida feroz. Si en la UCV dicen que se otorgan aproximadamente 4000 certificación de calificaciones al mes, al año serán 48000, sin contar las otras universidades públicas y privadas. Y esto es así mes por mes. ¿Por qué se van? Son múltiples y a veces complementarias las razones: los que temen por la educación de sus hijos; por la inseguridad;  porque no tienen perspectivas de su futuro profesional; porque sus ingresos cada día valen menos, porque no soportan tanta humillación y tanto dolor para  poder conseguir los alimentos básicos y, peor aún, las medicinas; porque no están encontrando médicos bien formados, ni abogados, ni educadores, porque la educación va cobrando cada día más los visos de la manipulación humana más detestable: la ideologización; por la falta de puestos de trabajo. El primer empleador es el Estado y tiene su clientela cautiva en sus seguidores o en los que pasan agachados por la necesidad. En… fin es muy  largo seguir enumerando esos porqués.

Este es un desangramiento bárbaro de Venezuela. El gobierno le importa un bledo, aunque de repente, con un aire de cinismo extremo, dicen que los países extranjeros nos están robando nuestros talentos. Aunque en esa constante alharaca sin sentido, algunas veces han dicho : “ Y al que no le gusta que se vaya del país”, ¿Y por qué, acaso también no es el país de todos ellos? Como si  fuera tan fácil tomar esa decisión. Estamos perdiendo  la sangre joven y la gente es como la savia de los árboles. Sin savia el árbol no sobrevive. Sin ciudadanos, en especial, bien formados y preparados, ese hermoso árbol que llamamos patria sobrevivirá muy mal, raquítico y vulnerable.

A un país que tenía en 2010  aproximadamente veintiocho   millones de habitantes ¿cómo le puede ser indiferente perder casi dos millones de personas? No son exiliados analfabetas.  Pongamos que un 70% de ellos tiene educación superior. ¿Sabrá el gobierno  cuánto cuesta en dinero, esfuerzo, horas de trabajo, infraestructuras educativas, sacrificios de los estudiantes y de sus padres para llegar a ser profesionales universitarios? Es inconcebible que no tengan conciencia de lo que está pasando. Fenómeno que ocurrió hace unos años en países como Bolivia, Ecuador, Perú, Argentina, principalmente por factores políticos y económicos (cualquier parecido con nuestra realidad es coincidencia). Y a esos países les ha costado muchísimo recuperarse. Oportunidades perdidas para Venezuela y para tantos jóvenes que se han embarcado en esa aventura y, por otro lado,   el mal manejo de los dineros públicos y la imposición de una sociedad comunista castrista han producido un desgarrón como país.

¿Y el desgarro familiar? El dolor de los hijos que se han ido. Es dramático. En una reunión íntima de un amigo que cumplió 60 años y sus hijas vinieron del extranjero para acompañarlo, tuvimos la oportunidad de preguntarles sus sentimientos a otros muchos  de los presentes de lo que llaman hoy “padres huérfanos”,  porque cuando muere un hijo no hay nombre que darle a los padres, ¿conocen por casualidad algún nombre que los identifique? Porque si conocemos los  de huérfanos, viudos(a), pero que unos padres se queden sin hijos “no tiene nombre”.

Resumimos las respuestas:
De las negativas: Nos están quitando parte de la vida. “Terrible, gran dolor, no estoy contenta porque están lejos”. “¡Desgarro!” Nos hace falta el abrazo, el cariño, el apoyo de mis hijos y nietos”. Somos los padres huérfanos de hijos.  Muy  fuerte sobre todo por los nietos.

De las conformes: Es mejor dormir tranquilo porque no están aquí a vivir con angustia por lo que les pudiera pasar. “Tranquilos porque no están aquí”.

Los padres que ya somos viejos, es cuando necesitamos más el apoyo, el abrazo, la comprensión, el auxilio de hijos y nietos. Nos basta verlos por Skyype y estar informados por Whatsapp. Nos contentan que estén bien y que, con el favor de Dios, puedan desarrollar todas sus potencialidades y ser mejores padres, esposos y ciudadanos. Los que viven en ciudades donde funciona la cohesión entre grupos de venezolanos, personalmente hemos visto, concentraciones pidiendo reivindicaciones políticas y sociales para Venezuela, hacer lobby con los políticos de allá, celebrar las fechas patrias y las parrandas navideñas, se consiguen hasta los cachitos con jamón, queso y otros ingredientes y restaurantes que ofrecen comida sin gluten, es decir,  con nuestras famosas arepas, etc. Eso es nostalgia de la patria, de la familia, de los amigos, de los olores, de los sabores, en suma, tratan de conservar, en la medida de lo posible, lo que aquí les han arrebatado. La muy manoseada supuesta “patria” que nos pregona el gobierno es la que pretenden imponernos con violencia y sangre. Y eso no es patria, es pura y simplemente autoritarismo. Ese es el desgarrón del país.

Caracas, 19 de mayo de 2015

Artículo publicado en Reporte católico laico
Ligia Valladares de Salcedo

mardi 14 octobre 2014

REVOLUCIÓN de la miseria # 1


La base estratégica de esta revolución, que nos consume, está en haber minado los valores morales y éticos de la sociedad, mediante la creación y fortalecimientos de grupos violentos civiles y, supuestamente, militares o paramilitares. Entre ellos podemos mencionar los “colectivos”. Grupos armados con potentes y diversas armas de fuego, chalecos antibalas. Las motocicletas forman parte de su equipamiento. Han sido entrenados y actúan en gavillas (en grupos cohesionados). Dizque “guardianes de la paz”.  El difunto   les dio esa función, por lo tanto es sagrada. Si, son guardianes de que muchos venezolanos hayan ido, y seguirán yendo, a descansar en la paz de los sepulcros. Se tienen repartido el territorio. Que yo sepa, el  de Caracas (supongo que están en todo el país). Vigilan las zonas y les cobran “peaje” a los dueños de los negocios por “cuidarlos”. Se les remunera mensualmente y les pagan como extras los trabajos especiales, entiéndase, disolver manifestaciones, grupos que protesta, etc.

 “Los patriotas cooperantes” que son  también“ guardianes de la Patria” Ni más ni menos, que los “sapos” delatores  de los ciudadanos comunes y corrientes, que podemos hablar pistoladas  o de lo malo que es el gobierno. Esta es la más peligrosa arma para tener sometida a una población. Eso ha existido en Cuba, en la Unión Soviética, en la Alemania de Hitler y en todos los regímenes autoritarios. Por ejemplo, cuando   fueron detenidos los que protestaban en la Plaza Alfredo Sadel,   lo hicieron basados en el argumento que fueron denunciados por “guardianes de la patria·”. Este mecanismo me parece el más peligroso en una dictadura. Todos somos sospechosos y enemigos del gobierno. Si le caemos mal a un  “cooperante”, nos denuncia y nos siguen un “juicio”. Hay decisión judicial sobre eso. Están reconocidos en una reciente normativa sobre la materia.

Las “Fuerzas de choque”, creadas mediante Gaceta Oficial Nº 40502, del 22-9-14. Las “Brigadas especial contra los grupos generadores de violencia”. Según tengo entendido, los grupos generadores de violencia son ellos mismos, pagados con nuestros impuestos. Otro es el “Comando Popular anti-golpe”. Los golpes son continuados puesto que el gobierno, cada vez que viola la Constitución, está dando un golpe de Estado contra los venezolanos y contra la democracia. Han sido y son violados diariamente: los principios generales de la concepción del Estado, así como también todos los derechos de los venezolanos. Denle una repasada  a la Constitución y lo corroborarán.

Además, recuerden las Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional, el Contingente de la reserva y otros, que escapan a mi memoria.

Repito frases dichas por los responsables de dirigir el país y que son ejemplos de su modo de pensar. Chávez dijo: “Si  tienes hambre y no consigues, trabajo, roba”. El Ministro de Educación (¿cuál educación?): “si educamos a los pobres se convertirán en escuálidos”. ¿ Estos son los “hombres nuevos” que necesita Venezuela?

¿La ética de la violencia, el odio y del exterminio? ¿Cuál es la moral de los servidores de la patria ya mencionados?

dimanche 28 septembre 2014

La Constituyente


Yo voy a firmar para que se convoque la Constituyente. Creo que hay que buscar solución a esta nefasta y perversa crisis y,  pienso que la convocatoria es una posible opción, pero tengo mis dudas sobre si lograremos una Asamblea que realmente represente a la oposición democrática. ¿Cuál será el árbitro que realizará los procesos comiciales que se originan desde la recolección de las firmas, hasta la realización de las elecciones, donde se elegirían  a los miembros de la Asamblea Constituyente? ¿Los proponentes tienen previstos los obstáculos de los caminos a transitar y cómo salvarlos? ¿Cuál es el proyecto de Constitución que llevaría la oposición? Tengo  más dudas, pero lo que pienso es que, si el árbitro es el CNE que tenemos, o que se vaya a constituir próximamente,  si los candidatos son fichas de partidos, “mejor no vamos para el baile”.

Soy de la opinión que en el lado de la oposición debe producirse un diálogo abierto y sincero, del cual salga un apoyo masivo a una opción como la señalada.  Si esto no ocurre, estaríamos en una aventura más. Por  otra parte, es forzoso que lleguemos a un entendimiento con gente  simpatizante del gobierno, pero que no está de acuerdo con el país que tenemos; esa será la otra pierna que sostendría a ese nuevo personaje que es el país que queremos.

Por último, algunas sugerencias para el proyecto de Constitución:

1.- Eliminar la reelección del Presidente de la República, los Gobernadores y los Alcaldes. Nadie es indispensable para ejercer una función pública indefinida, por demás perversa práctica. La alternancia en el poder es lo más sano. Si nos toca un Presidente que sea bueno, ¡bendito sea Dios! Pero si nos toca un Presidente como los que hemos tenido en todos los gobiernos anteriores, tenemos la certeza que tiene sus  días contados y en 6 años pasó su oportunidad.

2.- El período presidencial debe ser de 6 años: el primer año, el elegido aprende su oficio, tal como le ocurre a cualquier persona cuando llega a un cargo (público o privado). En el último año, corresponde al proceso electoral para las próximas elecciones y el gobierno cambia su ritmo de trabajo, es decir, pierden tiempo apoyando la candidatura de su grupo político. Total: tienen 4 años para hacer una buena labor de gobierno.

3.- Creo que una segunda vuelta electoral sería sana, porque daría mayor piso político al Presidente que se elija.

4.- Me parece que debemos volver al Congreso Nacional bicameral, pues la Cámara del Senado es, o debe ser, el catalizador de las decisiones trascendentales del país.

 

mercredi 10 septembre 2014

¿DÓNDE ESTÁ El SEÑOR?

Un ángel le reveló a Elías que fuera al monte de Dios, el Horeb, para ver al Señor que pasaría por allí. Elías hizo lo indicado por el ángel  y permaneció en el monte hasta que lo encontró. Antes de ver acercarse al Señor pasaron tres eventos naturales y en ninguno de ellos estaba Dios.

Ese pasaje de la Escrituras me hizo meditar cómo los venezolanos no podemos encontrar a Dios  en la Venezuela actual. Ocurren cataclismos continuados, pero el Señor no  se ha manifestado en ellos. Esos cataclismos son provocados por el hombre, no por la naturaleza. Nunca hemos visto a Dios en ellos.

Los huracanes (Soberanía, democracia  y estructura jurídica): Según el diccionario de la lengua española, se le dice huracán a la “Persona o cosa de mucha fuerza o ímpetu que destruye o trastorna lo que encuentra a su paso”. Los que han  ejercido el poder han estado  llenos de “ímpetu y fuerza” y han dedicado, en los 16 años que lo han disfrutado, a que perdiéramos nuestra identidad como nación y a la población han tratado de convertirla  al pensamiento socialista- marxista.  Han tratado de cambiar la historia y reescribirla a partir del 4 de febrero de  1992. Una estrategia política, única, nos ha llenado de odio y de deseos de venganza contra los hermanos que piensan distinto. Han cambiado nuestro sistema político de democracia hacia el autoritarismo.  Han arrasado con los órganos del poder público, los partidos políticos,  la empresa privada,  el sistema jurídico, etc. y, además, han  entregado el país a un gobierno extranjero.  Hemos visto pasar fuertes lluvias con vientos excesivamente violentos, truenos, relámpagos,  deslaves e inundaciones, pero los venezolanos no hemos visto al Señor en ellos.

Los terremotos: La vida. Sacudidas violentas de la integridad física, moral y espiritual de las personas, teniendo como epicentro el poder central. Violación a los derechos de los ciudadanos, entre ellos, los derechos humanos que, según el catecismo de la Iglesia Católica (1930) son  los “…que le dan legitimidad a la autoridad”. Los actos violentos contra la vida de las personas, tanto por acción, a través de los órganos represivos del Estado y de utilización del sistema jurídico; como por omisión, dejando  actuar  libremente, sin reprensión ni sanción, a la violencia contra los ciudadanos. La ruina de los valores morales y éticos de la sociedad a través de la perversión de una parte de la  población, hoy día, muy bien valorada por su riqueza proveniente de negociados, narcotráfico, corrupción, según dicen. Por otra parte, quebrando también  la integridad moral  de las personas utilizando el dinero público para repartir entre la población, supuestamente necesitada, con la intención de obtener de ellos sus preferencias “políticas”. Propiciar, a través de decisiones de políticas y económicas, el hambre, la desnutrición de los infantes, la salud en general.  Las entrañas de la venezolanidad se han estado moviendo, pero no hemos visto pasar  al Señor.

Los incendios: la economía. Implantación de un sistema económico socialista-comunista (castrista), en una peculiar mixtura con el sistema neoliberal. Expropiación de la propiedad privada, nacionalización de empresas. El Estado como principal responsable de la producción y distribución de muchos tipos de bienes y servicios. Exacerbados controles a la actividad económica  privada. Inconmensurable dilapidación del dinero público. Alto desempleo. Emigración de una significativa cantidad  de jóvenes con preparación superior que se han auto-exiliado buscando empleo y mejor calidad de vida para ellos y sus familias. Alto  endeudamiento público  injustificado que compromete el futuro de nuestros niños y adolescentes. Inflación incontrolada. Como consecuencia de todo lo anterior estamos sufriendo escasez de artículos de primera necesidad. Tierra arrasada, pero no hemos visto al Señor.


Entonces ¿dónde está el Señor? “en el murmullo de una brisa suave”.   Esa brisa suave debemos construirla trabajando por la paz. Comenzando por la paz individual de las personas, que se consigue a través de la reconciliación con Dios, después viene la paz colectiva cuando nos reconciliemos con nuestros hermanos (Juan  XXIII). Será un proceso lento y progresivo. Debemos empezar por tratarnos con cordialidad, amabilidad, con una sonrisa afectiva. Después vendrán los procesos sociales que nos ayudarán a obtener la reconciliación nacional. Como dicen los documentos pontificios: “a la paz se llega por la justicia”.  Cómo decía el Señor “Velen por los derechos de los demás, practiquen la justicia…”  (Is 56,1).  Pensamos que quizás lo  prioritario sea reconstruir la justicia en Venezuela. Entonces diremos: Hemos visto pasar al Señor  ¡y que se quede con nosotros!


Artículo publicado en www.reportecatolicolaico.com

mardi 2 septembre 2014

QUE LÍDER NECESITAMOS

¿Qué hace Mª Corina, Capriles y Leopoldo haciendo campaña por todo el país? ¿Están aspirando a la silla Presidencial o trabajando por su cuenta para hacer oposición? No lo entiendo. Ellos tirando piedritas y Maduro, como decía el hombre aquel, sin pausa, aunque con prisa. ¿ Es que ustedes creen que la situación económica no ha sido pensada para que todos estuviéramos en las ...farmacia o automercados haciendo cola para comprar, aunque sea, un mendrugo de pan? Eso fue pensado así para que nos acostumbraramos a hacer cola, para después darnos una cachetada implantando su tarjeta de control de quién compra , cuándo compra y cuánto compra, la cual aceptaremos muy sumisamente. Después que en Cuba fue traumático establecer la tarjetica que los ha mantenido sometido, hoy día es un medio de intercambio comercial de la pobreza. A nosotros no acostumbraron primero con el racionamiento y después nos lo impusieron con el "gran viraje económico" hacia el modelo del Fidel idolatrado por los izquierdosos. 

Aquí tiene que conformarse un partido político grande y fuerte, como lo fue en Venezuela Acción Democrática en su momento y PRI en México. De lo contrario el PSUV será el qué decida nuestro futuro. Está demostrado que cambios, como el que requiere Venezuela, solo lo han logrado en los países que están fuertemente unidos. Si no estamos sólidamente aglutinados no vamos a ninguna parte. "Se acabó el baile".
 
Basta ya de tantos líderes de opereta bufa. La meta es salir del gobierno comunista - castrista, después se verá quién será el candidato. Seguramente en la construcción de ese gran movimiento político puede surgir un líder a la altura de las circunstancias.
 
Un slogan para ellos (los tres nombrados arriba): por favor abtenerse de seguir siendo pequeños líderes que nos distraen y sean verdaderos LÍDERES de la realidad que nos abruma en estos momentros

mercredi 30 juillet 2014

PODEMOS SER PODEROSOS


Mensaje a la oposición venezolana

¿Acaso podrán caminar dos juntos si no están de acuerdo? (Amós 3, 3). Los desacuerdos, las diferencias, los puntos de vista distintos son normales y naturales, y son tantos, como tantas personas existan. Pero para lograr objetivos sociales, políticos y económicos que beneficien a la sociedad, en su conjunto, es indispensable que se busquen acuerdos básicos en los que participen, directa o indirectamente, la mayoría de la población afectada. Ese es el nudo que tenemos que desatar en Venezuela para poder solucionar la debacle que sufrimos. La estrategia de acción  pudiere ser el diálogo entre los actores que sean escogidos como representantes de los distintos grupos, organizaciones, sociedad civil organizada, Academias, estudiantes organizados e individualidades, que tengan un peso específico al momento de aportar ideas y de llevarlas a la práctica.

Leyendo una síntesis del mensaje del Papa Francisco a las XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, encontramos  que dice: “Dialogar significa estar convencidos de que el otro tienen algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas”. Ahora bien, debemos tener conciencia, al dialogar, que el tratamiento de los distintos temas no vayan en contra de los principios morales y éticos de los participantes. Eso no es aceptable. Y algo sumamente importante: debemos abrir nuestras cárceles particulares, que son semejantes a la cárcel donde Herodes hizo recluir a San Pedro, pero que en nuestro caso,  nosotros mismos   las hemos construidos con nuestros egoísmos, debilidades, intereses económicos, de poder, de ambición por detentar un cargo público de relevancia que pudiere significar la posibilidad de hacer negocios, la falta de honestidad y transparencia en el manejo de los dineros públicos, las conductas de triquiñuelas y negociados, etc. Los muros son tan altos y los barrotes son tan fuertes que nadie puede saltarlos  o romperlos, excepto nosotros mismos, que tenemos la llave para  abrir esa cárcel desde  nuestro interior. Quienes tienen el oficio de políticos que van a un diálogo deberían salir de sus cárceles individuales y grupales,  y entender que el bien común y las necesidades de la sociedad venezolana, y del país, son la prioridad en este momento. Lo primero es lo primero. Y, ¿qué es lo primero en este momento de nuestra menguada patria? Buscar una salida a la situación política del país que implique un cambio en su sistema económico,  social y político. Pareciera que quienes tienen vinculación directa con la política o con los problemas del país, están tan ciegos que no vislumbran que sus omisiones son parte importante de las causas de los males que padecemos. Es hora de que surjan los verdaderos liderazgos, no tanto de los que aparezcan en los medios de comunicación, como aquellos que tengan capacidad  de interactuar con los otros, poder de convencimiento, bien formados con valores y criterios; ingenio, ojo y olfato  para percibir   lo que hoy  se juzga indispensable; en fin, lo que hoy se le exige a todo aspirante a liderar organizaciones: que sean proactivos en función de un cambio de país.

Se lee en la prensa los siguientes comentarios entre distintos grupos: que la MUD tiene contactos con otros grupos políticos con quienes adelantan conversaciones; que los logros alcanzados por la MUD son muy importantes; que la MUD no representa al colectivo nacional; que hay unos cuantos grupos anárquicos sin cabeza visible, que algunos grupos de twiteros sin rostro pretenden  una salida de fuerza, etc. Es como se dice en criollo: “muchas manos en el mismo plato ponen el caldo morado”, pero bailando “un baile sin son ni ton”. También, se escucha cómo se debe confrontar la situación del país en este momento: esperar las elecciones del 2019, convocar una constituyente, llegar a acuerdos políticos con grupos del gobierno, una salida a través de los mecanismos que establece la Constitución, otros son partidarios de una salida de fuerza, etc.

La magnitud de la crisis es tal que pensamos que “para luego es tarde” y nos impele (o convoca) a todos a buscar una solución. Pensamos que debe hacerse un Acuerdo Nacional por la Libertad y la Democracia (siguiendo los consejos bíblicos del Profeta Amós), parecido al Pacto de Punto Fijo (que mucha gente ve como con grima, quizás porque no conocen bien las causas que lo originaron, o por la forma como se hizo política después de alcanzar el objetivo de salir del dictador Pérez Jiménez). La meta debería ser cambiar  este sistema político-económico. Esto implica un objetivo primordial: definir cuál o cuáles estrategias a seguir. No creemos que sea una sola . Para conseguir  la meta deseada es necesario integrar las diferentes estrategias (con sus motivaciones específicas) a fin de lograr la misión, pero con el apoyo colectivo para obtener el éxito. Se necesitan estrategas, planificadores sociales y mucho trabajo de todos quienes tengan algo que aportar. Es la hora de los verdaderos y valiosos líderes.

Pidámosle a Dios como lo hizo Salomón cuando fue escogido como Rey de Israel: “Dame, pues, a mí, tu servidor, la capacidad de juzgar bien y de decidir entre lo bueno y lo malo, porque si no, ¿Cómo podría gobernar este pueblo…” tan dividido y con tantos problemas? (1 Reyes, 3,7).

Solo unidos y con una meta común podemos ser poderosos.

Montreal, 17 de julio de 2014

Ligia Valladares de Salcedo

Artículo publicado en www.reportecatolicolaico.com