lundi 1 avril 2019

El efecto inesperado

Venezuela fue sacudida por una catástrofe que muchas veces presentimos, pero que no pensamos nunca que se hiciera realidad. El colapso del Güri hizo un impacto tan desbastador en la población que, como sociedad, nunca olvidaremos ese hecho tan atroz.

Hace muchos años cada vez que se producía algún accidente en la transmisión de la electricidad, se hablaba del abandono en que se encontraba todo el sistema eléctrico. La cantaleta del régimen era la misma: la culpa era de la Iguana, del “rabipelao”, de la sequía, etc., nunca los responsables han asumido sus fallas. Natural en un país sin conciencia colectiva y sin gente proba y responsable en el poder.

Por la forma como se desarrollaron los hechos, pareciera que fue un acto volitivo de quienes tienen el poder. Hoy podemos decir, “yo te lo dije”, “no hiciste caso”, “se veía venir”… Ocurrió. Ante un arrollador proceso donde el Presidente Encargado va desarrollando su plan de acción, tenían que ponerle un detonante que lo detuviera. “Idea genial”: tumbar el sistema eléctrico para frenarlo. Lograron  que el impulso con que venía se perdiera y tuvo la necesidad de reformular el proceso; pero con otra variable aún más grave, cuando el país entero se quedó sin energía eléctrica y, como consecuencia de la desidia, falta de mantenimiento e impericia, todo el sistema colapsó (no lo han podido recuperar en su totalidad), y  más  aún, podría suceder otra vez. No calcularon las consecuencias cuando la energía no puede ser controlada y se producen efectos colaterales como los incendios de sub estaciones, de transformadores, etc. “Fueron por lana y salieron trasquilados”.

Existe ahora un gran silencio en quienes ejercen el poder. Ya la mentira, aunque la repitan incesantemente, no puede ser ocultada. No se les ve ni se sienten. ¿Están huyendo? ¿Se están preparando para un ataque final? ¿Tienen otras barajas debajo de la manga y la sacarán en su momento oportuno? No lo sabemos. Debemos estar alerta porque el “animal herido es muy peligroso y es capaz de cualquier cosa”.

Otro aspecto importante, en este  momento, pareciera que el propio gobierno no confía en las Fuerzas Armadas y ha recurrido, para defenderse, a los temibles y abominables colectivos, presos comunes y otros grupos irregulares. Habrá que hacer una campaña para enseñarles a sus integrantes, que ellos si serán responsables por los delitos que cometan porque no son los responsables de las armas de la República. Si se identifica quiénes son los culpables de cualquier delito en contra de la población, no se salvarán de la justicia. En otras palabras, están siendo utilizados como tontos útiles, que serán culpables de los hechos que  pudieren  ocurrir.

Montréal, 20 de marzo 2019

Ligia Valladares de Salcedo

jeudi 22 juin 2017

Acuerdos y pactos

En las actuales circunstancias que vive el país se hace necesario, en nuestro entender,  llegar a Acuerdos y Pactos para afrontar la crisis tan profunda y que cada día se agudiza más. Después de más de ochenta días de protestas continuas, entendidas como el mecanismo que ha usado la oposición para presionar por una salida a esta coyuntura histórica, se hace necesario recuperar la negociación política como el método menos traumático de lucha política.  La estrategia utilizada ha sido de un costo  humano, social y económico muy grande. Lo entendemos y justificamos completamente porque el enemigo es muy poderoso, tienes sus raíces más profunda en un deseo de dominación absoluto de la población prevalidos de haber seguido y utilizado el perverso régimen cubano, y la intromisión de sus peones en todas las esferas del poder político, pero aderezadas con las lacras del narcotráfico y el terrorismo internacional, incluyendo a las FARC y al ELN de Colombia.
El o los  Acuerdos a quedeben llegarse incluyen,además de la oposición,a una parte significativa del actual régimen que no están de acuerdo con las decisiones que se han tomado y se han ido alejando de convalidar las obscenas decisiones tomadas por  los poderes ejecutivo y judicial; pero , como es natural, tampoco están de acuerdo con lo que se ha denominado “la oposición”, tanto como la que sigue a la MUD, como la que se incorpora a la protesta porque está convencida que debe participar, que debe hacer algo para recuperar el país que se nos desvaneció en los últimos dieciocho años.
Pensamos que debe negociarse entre las partes un Acuerdo Macro,al cual podrían incorporase, posteriormente, otros Acuerdos Parciales para profundizar las resoluciones convenidas. El principio  básico, obviamente, debe ser un cambio de gobierno pacífico y a corto plazo por vía electoral. El camino a seguir ya lo acordarán conjuntamente.
Los compromisos que se decidan deben abarcar, como mínimo, la re-institucionalidad del  Estado, retorno al sistema democrático, estrategias y políticas para solventar las principales carencias que padece  la población:
Hambre, salud, seguridad ciudadana, seguridadjurídica y restablecimiento del Estado de Derecho, y el rescate del sistema electoral.
Por otra parte, para llegar a los Acuerdos es necesario que la oposición como protagonista principal, asuma una cosa de la que siempre hemos insistido: una unidad a toda prueba, no una unidad electorera que le ha hecho tanto daño al país. En este proceso ya surgirán los verdaderos líderes responsables de reconstruir a Venezuela, para eso es indispensable que se llegue a un Pacto. Estamos convencidos que la solución no está en las manos de una sola persona. El problema es demasiado complejo, con múltiples variables.
No vemos con claridad  el panorama actual. Son tantos los intereses en juego que este cambia significativamente de un momento a otro. Lo que debemos tener claro es que, sin un pacto unitario de la oposición no hay éxito.
Estamos de acuerdo en lo que dice el padre Ugalde. La estrategia debe ser por intermedio de un gobierno provisional que organice los cimientos de lo que será el proceso de reconstrucción del país: satisfaga las emergencias de las necesidades básicas de la población, atienda el sistema financiero y organice y realice las elecciones. Para eso tendría un año de arduo trabajo. Un grupo. Un equipo.
La salida de la dictadura pasa por el umbral de los Acuerdos. La entrada a la democracia y libertad pasa por un pacto.
Montreal, 19 de junio de 2017
Ligia Valladares de Salcedo

mercredi 25 janvier 2017

¡TODOS SOMOS ACTORES!

Y...¿por qué estoy aquí? Es una pegunta que se hacen, para su adentro, muchos venezolanos fuera del país cuando padecen la sensación de desarraigo. Por circunstancias muy especiales, que no viene al caso explicar, nos encontramos en un país que no es el nuestro. Dicen que es uno de los países mejor para vivir, con una calidad de vida extraordinaria, pero no es nuestra Venezuela. Nuestro terruño amado.
La sensación que sentimos es que nos han arrancado, literalmente, de nuestra tierra, para sembrarnos en otra, con la esperanza que  echemos raíces. Los minerales y la tierra no son iguales  a los que estamos habituados. Los olores, los sabores, la música. El clima y el idioma diferente. Nostalgia por la familia, los amigos... Sentimos que tenemos unas raicillas jóvenes y endebles que tratan de arraigarse a otra tierra, pero no llegan a darnos el soporte que toda planta, pesada, adulta ya vencida, necesita. El desarraigo es fuerte. Nos consuela siempre que estamos cerca de los hijos que nos quieren y que son especialmente delicados en darnos  amor, calor, soporte y comprensión que no tenemos en Venezuela.
Nos relacionamos con muchos venezolanos que decidieron huir del país. Muchas personas opinan que quienes se han ido optaron por la salida fácil de emigrar. Nada más lejos de la realidad.  Si se quiere podría considerarse una decisión traumática. Tienes que empezar por hacerte de nuevos amigos que sean realmente compatibles con tu modo de ser. Es una falacia pensar que cuando se emigra, los nacionales de los países receptores nos están esperando con los brazos abiertos porque somos unos cráneos, como dicen los jóvenes, o lo más común y erróneo es creer que cuando sepan lo inteligente, preparado y buena gente que eres, te lloverán muchas ofertas de trabajo y prontamente lograras satisfacer tus necesidades y las de tu familia. Mentira. Todo lo contrario, para empezar eres un inmigrante y, como dice el chiste, una cosa es de turista y otra muy diferente de inmigrante. Muchos recelan de los extranjeros y prefieren darle los buenos puesto de trabajos a sus nacionales, como es natural.  En muchos casos no consigues laborar en lo que te especializaste o te dan un trabajo inferior al que tu habías llegado en el país. Hay quienes piensan que al llegar de inmigrante vas a mantener tu mismo nivel de vida como tener carro, casa propia, tomarte tu cervecita de vez en cuando, ir al cine habitualmente, etc. Tienes que cortar mucha tela, pasar por muchas dificultades y, a la larga, te iras integrando poco a poco. Siempre serás extranjero.
Los seudo analistas políticos critican porque los que emigraron evadieron la responsabilidad, mientras que los que viven allá pasan trabajo y necesidad. Se consideran mejores ciudadanos, valientes, arriesgados y que  dan el pecho para inmolarse por la patria. Me consta que hay muchos que se inmolan.  Que se hayan marchado  fuera del país casi tres millones de personas no quiere decir que no quieran a Venezuela y que si las condiciones cambian, muchos no dudarían en regresa.
Ahora bien, esa diáspora es demasiado grande para ignorarla y sumada al 80% que decidieron por una Asamblea Nacional de la oposición, constituyen una poderosa fuerza. Están vivos observando lo que pasa en Venezuela y explicándole al mundo lo que se padece y desconcertados con lo que diariamente se publica de calamidades, necesidades, sufrimientos. Es una pena, pero en estos 17 años se le ha truncado la vida a millones de persona. Nadie tiene derecho a decidir tu vida. Y eso es lo que se ha pretendido hacer.
No logramos explicarnos como un país puede seguir jugando a una política que no es tal. Sin un Estado donde prevalezca el Derecho de todos, sobre intereses particulares y mezquinos.  ¿Dónde se ha visto que poderes legalmente constituidos sean ignorados, vejados, amenazados? El gobierno es abiertamente represivo, autoritario y fascista. Y una oposición donde habitan demasiados aspirantes a disfrutar del poder, que no logran ponerse de acuerdo para funcionar como un bloque que se haga sentir, con políticas y estrategias para lograr el cambio que se requiere. Que si ese cambio se logra, con el favor de Dios, no se lancen, desesperadamente, a darle palo a una piñata, vendados los ojos, cada uno proponiendo, a cual más heterogénea y aislada, una solución inmediata. ¿Será que realmente piensan en Venezuela, o más bien, en su particular visión desarticulada? Se necesita  un objetivo preciso, un plan de acción a gran escala ( nacional e internacional), un proyecto de la Venezuela posible y de cómo se podrá lograr.
Con mucha frecuencia surgen otras dos o tres personas más que proponen un camino para salir de este embrollo. Pero no es un simple “quítate tu para ponerme yo. No hay unidad de acción y de visión de lo que queremos: un nuevo país, prospero, fuerte, sin  discriminaciones,  con mejores condiciones sociales, con una política de reforzar todo un sistema de valores que ha sido arrasado, con un sistema económico que reanime el aparato productivo, etc. Cada día la meta se ve más lejana.
Cada día nos asombra más que la institucionalidad vaya como camión desbocado  por una pendiente que está próxima al precipicio. Pareciera que jugáramos a profundizar la anarquía ¡Todos somos  actores!
San José, 20 de enero de 2017
Ligia Valladares de Salcedo 

lundi 29 août 2016

Y de los acuerdos ¿Qué?

Consideramos que la oposición, como fuerza política para el cambio, debe  seguir una ruta con metas y objetivos muy claros. La meta debería ser la solución de los grandes y profundos problemas nacionales, los cuales son de tal magnitud que se necesitan personas capaces de embarcarse en desentrañarlos por áreas y proponer soluciones en todos los órdenes: institucional, entendiendo que se debe de reconstruir a todos los órganos del poder público, base fundamental de las democracias. El económico, que tiene múltiples aristas. El educacional, del cual depende el futuro del país.  La salud pública y privada. La seguridad que azota sin discriminación a toda la población. La jurídica que hoy por hoy no existe. La política, entendiendo, dentro de otros tópicos, lo concerniente al sistema electoral; cómo enfrentar al enemigo invisible de la seguridad del Estado, hoy en manos de cubanos e integrado por grupos violentos y estructuras paramilitares, y de las armas en manos de la población.  Sin duda que para llegar a todo esto  se debe producir un cambio de gobierno, pero, y aquí está el pero, las individualidades y los diferentes grupos políticos tienen que trabajar de común acuerdo con los objetivos a alcanzar, con las estrategias de acción y, lo más importante, con la voluntad política de conseguirlo, entendiendo como voluntad política el llegar a acuerdos, tratar de alcanzarlos e irlos evaluando periódicamente. Todo esto  pareciera un desarrollo teórico no aplicable a lo que vivimos, pero tiene una base en lo que percibimos.

Una pregunta que se hace una parte de la población es: ¿Cómo será un inmediato próximo gobierno de la oposición, si  algunos ciudadanos la sentimos  dividida? Pareciera que algunos de los grupos y personalidades que la integran tienen los mismos criterios  de quienes nos gobiernan: la poca importancia de los problemas reales que sufre el país. ¿Por qué decimos esto? Si realmente les preocupa el país tendrían que tener claro cuáles son las metas y los objetivos a alcanzar, y para ello es necesario que se logren acuerdos muy claros y precisos, que los venezolanos  entendamos y que  nos induzcan a depositar en ellos toda nuestra confianza. Que sean factibles de llevar a cabo, y que se sienta que  realmente a  sus dirigentes les importa el país y no sólo sus posiciones  políticas, como  hemos oído a muchos  que tienen esa apreciación.

Notamos que la Mesa de la Unidad Democrática, como cuerpo colegiado que es, se tarda en tomar decisiones y de llegar a acuerdos. Pareciera  que no existiera una planificación de la ruta a seguir. Así lo visualizan  muchos. Nos imaginamos a un grupo humano, de cualquier tamaño, viendo cómo van a quedar en la repartición de sus cuotas de poder. Ya lo han demostrado en anteriores circunstancias de elecciones de gobernadores, diputados, etc. ¡cuántas personas se han retirado o violentado porque no los pusieron donde ellos creían que se merecían! Por cierto, no es hora de merecimientos, si vamos a ver, quien verdaderamente lo merece es el pueblo que lleva tantos años padeciendo.

La MUD decidió las estrategias a seguir, al parecer, satisfaciendo a los diferentes grupos que trataron de poner en juego alguna de todas las iniciativas acordadas por ella.  Un candidato “picó adelante” y tomó la bandera del revocatorio, haciendo campaña y presionando a la población para seguirle. Al ser tendencia, la mayoría de los otros grupos lo han apoyado. Eso puede significar puntos a favor de ese candidato, aunque podríamos decir que todos los venezolanos somos precandidatos… a algo. Muchísimos aspiran llegar a Miraflores, aunque para que quien llegue sea su tumba o su consagración.  Pareciera que ningún  partido de la oposición tiene  la suficiente fuerza humana necesaria para gobernar a un país que se ha esfumado del horizonte. Si “todos a una” como Fuente Ovejuna no apoyan al gobierno que se elija, esto quiere decir, que si votaron por tal o cual persona porque fue la que se seleccionó,  no se sientan obligados a respaldarlos y al siguiente día de tomar posesión de su cargo empiecen a hacerle oposición, acompañados de lo que quede del chavismo. Entonces el gobierno no podrá darle rápidas, efectivas consensuadas soluciones al país y empiecen a improvisar lo que deben hacer. ¡Que frustración! El darle salida al futuro a una población que ha sufrido durante tanto tiempo hambre, sed, desatención de su salud, inflación exorbitada, etc. se verá frustrada y exigirá soluciones inmediatas que alivien sus penas. A la población también hay que prepararla para que no espere lo que no puede venir y para que  ayude con lo poco o mucho que pueda aportar. Todos podemos.

¿Quién asumirá tan magna tarea? Todos juntos, respetando los acuerdos de colaboración y apoyo a los que nuestros dirigentes hayan llegado. No es una cuestión personal. No es un individuo que estará en la Presidencia dando órdenes, haciendo campaña electoral y ofreciendo cosas que no será capaz de realizar. Es un grupo humano multicolor, cada uno con sus especialidades o responsabilidades, que deberá trabajar para encontrar el verdadero camino del cambio. Pura teoría, dirán ustedes, sí, pero esas teorías han sido probadas en otros tiempos y circunstancias y han sido exitosas, por eso nos preguntamos: Y de los acuerdos ¿Qué? Nos contestarán: vendrán.  Esperamos que sea ahora, porque para mañana es tarde.

Montreal, 17 de agosto de 2016

Ligia Valladares de Salcedo

mardi 1 décembre 2015

VOTAR: ¿POR QUÉ?

En el sistema electoral venezolano y, nos atrevemos a decir, en el cualquier país del mundo, los votos que se cuentan son de los ciudadanos que ejercieron su derecho al voto. En otras palabras, la abstención no produce ningún efecto en los resultados. Si se utiliza esa estrategia, tal como lo hicimos en las elecciones a diputados de la Asamblea en el 2005,  que fue nefasto para el país.  Aunque en esa oportunidad los resultados fueron pírricos, favorecieron a la parte de los ciudadanos  que votaron. Sus consecuencias fue el apoderamiento, valga la redundancia, de los poderes públicos en forma total y absoluta. ¿La decisión de abstenerse fue expresión de rebeldía o sanción moral? ¿Se produjo algún desconocimiento de los candidatos electos? ¿Se volvieron a repetir las elecciones?  Y…¿en dónde puede suceder eso?  -  “ … ¿onde está esa tierra, negro mojino, que ya casi nos tienes la boca aguá?... son puras invenciones, pa conversá”  como dice el poema  “Habladurías” de Manuel Rodríguez Cárdenas.

Entonces ¿cuál es la motivación para ejercer nuestro derecho a votar?
Es un asunto ético y moral. Cuando están en juego el bien contra el mal, se nos enseñó desde niños, que nuestra opción debe ser siempre por el bien. El sentir de los venezolanos hoy día es  que estamos viviendo una de las épocas más duras y negras de nuestra historia,   que ha minado profundamente las bases éticas y morales de la población. Pareciera que estamos cerca del caos y la anarquía generalizada.

La libertad: Dios nos hizo libres.  Ese es el más grande regalo que  nos dio, después de la vida. La libertad es un concepto muy amplio, abarca no solo a las personas individualmente, sino  también como sociedad. Como seres humanos únicos e irrepetibles tenemos la libertad de decidir y construir nuestro futuro personal, nuestro proyecto de vida. Para ser verdaderamente libres necesitamos de educación de calidad, garantías de servicios de salud eficaces y que existan condiciones socio económicas para vivir libremente. La libertad plena la alcanzaremos cuando seamos realmente útiles, autónomos y capaces de autofinanciarnos a nosotros y a nuestras familias. Como sociedad debemos tener libertad de expresarnos, de conciencia, de poder elegir a nuestros gobernantes, quienes deben ejercer la responsabilidad y autoridad del país. La elección de las autoridades para ejercer el Poder Ejecutivo y Legislativo, según la Carta Magna de Venezuela, es un derecho y un deber de los ciudadanos. Y  quizás una de las bondades de la democracia es que pueda autocorregirse haciendo posible la alternancia en el ejercicio de las funciones públicas donde “dos o más partidos… puedan sucederse en el poder dentro del marco de las instituciones existentes” (DLI).  Es lo más sano para una sociedad. Le da equilibrio y la oportunidad de autocorregirse porque sabemos que cada cierto tiempo podemos cambiar a quienes nos gobiernen en beneficio del bien común.

La dignidad de la persona humana. Dios nos creó a su imagen y semejanza y heredamos la dignidad de hijos de Dios. Consiste en que  el hombre actúe según su conciencia, es decir, movido e inducido por convicción interna y personal y no bajo presión de un  impulso interior o por mera coacción externa (CIC 1705). Para ello se requiere que prevalezca el bien común, es decir, el bien de la sociedad sobre los intereses personales o grupales. Esto implica que sea la dignidad del hombre el modelo que sirva para evaluar y planificar la vida en sociedad. Por su dignidad,  el respeto de las personas es absolutamente indispensable. Es la base del entendimiento e interacción en la sociedad.

El bien común es  uno de los principios de la doctrina social de la Iglesia junto con la subsidiariedad y la solidaridad.  Se entiende como  “el conjunto de las condiciones de la vida social que hacen posible para las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de su propia perfección” (Concilio Vaticano II).  Cada uno de nosotros, como individuos, debemos asumir nuestro papel en la sociedad conforme al bien común, esto nos impele a una conversión interior para que actuemos entendiendo que el bien común está por encima de nuestro bien personal o grupal. Así mismo, quienes ejercen actividades de gobierno y conducción del país deben tener como norte el bien común para desarrollar sus políticas en todos los órdenes de la vida nacional.

Convivencia social donde se respete a las autoridades, pero que también las autoridades respeten a los ciudadanos y que las normas establecidas para esa convivencia se respeten y haya justicia. Donde se aplique el principio de la solidaridad tanto individual como colectiva: en el plano individual, atendiendo a las necesidades de la personas como tal, en especial de las más necesitadas. Desde el punto de vista colectivo, atendiendo a las necesidades de las organizaciones privadas garantizándoles sus derechos a la propiedad y a  poder ejercer su acción de beneficencia o solidaridad con las personas que así lo requieran, así como poder  producir bienes o prestar servicios que contribuyan a satisfacer las necesidades de la población, fomenten la iniciativa privada y la responsabilidad de cooperación con el poder público. La acción del Estado debe estar orientada a las personas como lo que son: personas,  que sea el sujeto al cual va dirigida su acción y no como objeto que se utiliza para lograr fines de interés personal o grupal.

Por todas las consideraciones anteriores consideramos que tenemos el deber ineludible de VOTAR el 6 de diciembre de 2015.

Caracas, 16 de noviembre de 2015
Ligia Valladares de Salcedo




mardi 6 octobre 2015

TU VOTO VALE

Es verdad: tu voto vale. Mucha gente se precia de que su voto vale, pero no se dan cuenta que el valor del voto es condicional. Decía una persona conocida que ella no votaba por la oposición porque una tal mujer, esposa de un reconocido dirigente político de la oposición, es corrupta. Tratamos de explicarle que la oposición es más que una persona. Somos millones. Una persona corrupta no hace que el resto sea corrupto, en cambio, un gobierno que se ha caracterizado por hacer negocios a la sombra del poder y han llevado al país a la ruina, esos si son  corruptos, tanto en cantidad como en  calidad de corrupción. Pensándolo bien, creo que a falta de un mejor argumento, ella no quería que supiéramos que es simpatizante del gobierno.

Otros argumentos que se esgrimen es que, como mi voto vale, yo me abstengo porque todos los políticos son iguales; o sea, que prefiere que las cosas sigan como están. Después, cuando se quejan del gobierno, provoca tener poca caridad y decirles que son parte de la culpa de lo que sucede. Pero hay que saber perdonar. No se dan cuenta que la sumatoria de los votos de todos los abstencionistas lo que dan es más probabilidades al oponente para que gane. Los votos válidos son de los que realmente han ejercido su derecho al voto, entonces la diferencia favorece a la otra parte.  Parece que quienes así opinan no tienen criterio para discernir el efecto de su acción en los resultados. Cuando hay dos candidatos uno malo y otro menos malo, es preferible votar por el menos malo. Como dice el dicho: de los males, el menor. Tienen que saber medir las consecuencias de su decisión y eso no se le ha  enseñado a  la población. Los que se abstienen porque no creen ni en ellos mismos, son anárquicos y dicen que ellos pueden hablar bien o mal de unos y de otros. Es una posición cómoda. Entonces siempre criticaran a unos y otros y nunca estarán de acuerdo con nadie. No sabemos si eso los hace felices y si nunca sentirán  los efectos de las acciones de los gobiernos. Los que no votan porque aprovechan el día para ir a la playa, ya que hay menos gente y la pueden disfrutar plenamente. Esos no tienen conciencia de nada. Sencillamente son egoístas e irresponsables.

¿Cómo aprender a discernir lo importante de nuestra decisión como electores?:
La democracia, con todas sus imperfecciones, es, según lo ha demostrado la historia, el mejor sistema político. Ahora bien, las elecciones es el medio que se ha ideado para escoger los gobernantes en una democracia, pero debemos tener en cuenta que para que los gobiernos que se apartan de la democracia, cuando no respetan la libertad de las personas, no existe justicia porque la que ofrecen es amañada, se violan sistemáticamente todos los derechos civiles, políticos y económicos de la población, desvirtúan la esencia misma de la democracia y la convierten en una autocracia.  Antes de escoger candidatos a puesto públicos políticos es menester que sepamos que existe el Bien Común, que se fundamenta en la dignidad e igualdad de todos los ciudadanos y a él deben de tender todos los aspectos de la vida social se trata de lograr el bien colectivo, aunque los intereses de algunas personas puedan verse afectadas. El Bien Común comprende las condiciones de la vida social que hacen posible que todos los ciudadanos en su conjunto y cada uno en particular, así como las asociaciones o corporaciones sociales, logren las mejores condiciones de vida posible, tanto en forma individual como colectiva. A la construcción del Bien Común se puede llegar con la participación y colaboración de todos los ciudadanos y de los gobiernos, es decir de los funcionarios públicos que ejercen el poder político, que deben orientar su actividad para lograr ese objetivo. Es la dimensión social del bien moral.

Como católicos somos “responsables de la sociedad  terrestre”. El destino de cada uno de nosotros está ligado al destino del país. Esto lo podemos interpretar literalmente. Esto nos impele a colaborar en la construcción de un futuro mejor, donde se respete la dignidad de la persona humana, su libertad e igualdad y donde exista justicia ya que cuando ésta no es igual para todos los ciudadanos, se pierde el equilibrio social y la equidad.

Como electores debemos anteponer los criterios éticos y morales a los de orden estrictamente políticos. No cabe duda de cuál es la decisión que debemos tomar. “El malvado siempre disfraza sus intenciones con argumentos hermosos”. Eso lo hemos sufrido en los últimos 16 años.  Privan los intereses personales o grupales sobre el Bien Común. No debemos de perder la oportunidad. Es ahora y en estas elecciones. Por eso tu voto vale. Es muy valioso. No lo pierdas.

Montréal, 15 septiembre 2015
Ligia Valladares de Salcedo


vendredi 10 juillet 2015

¡Sólo palabras! No creo

Después de la muerte de Juan Vicente Gómez  (1935), Venezuela  se encontraba  con una gran deuda social, sobre todo en las áreas de salud pública y educación. Una significativa parte de la población vivía en el campo en  ranchos de bahareque con techos de paja,  sin servicios  de agua potable, ni de excretas, con enfermedades endémicas como el paludismo, el mal de chagas, etc. Por supuesto, sin educación. Un alto porcentaje de la población era analfabeta. Vivían de lo que producía el campesino con su familia en una economía de subsistencia. Era una sociedad que la historia había dejado atrás.  En 1936 empezaron las grandes transformaciones sociales en educación y salud. Se aumentó la población escolar y se empezaron a construir  edificaciones ad hoc, principalmente en las ciudades capitales de los estados. Que, dicho sea de paso, eran como pueblos grandes  con características rurales. Existían muy pocas escuelas  y menos aún liceos. En la época de López Contreras se crearon las escuelas técnicas que formaban técnicos medios, tal como la Escuela Técnica Industrial que se hizo famosa porque de ella egresaron técnicos en distintas especialidades que llegaron a ser, en algunos casos, promotores de pequeñas y medianas empresas industriales en beneficio del país. Se creó el Instituto Pedagógico de Caracas del cual salieron excelentes profesores de educación media (bachillerato y normal). También se reconoció la educación privada como parte del sistema educativo. En la época de Medina Angarita aumentó la población escolarizada y continuaron construyendo edificios para escuelas y liceos con modelos tipos que todavía se conservan en todo el territorio nacional. También se construyó la Ciudad Universitaria de Caracas, sede de la Universidad Central de Venezuela y se diversificó la oferta de nuevas carreras.

El déficit de institutos educacionales persistía, así como el analfabetismo. A partir del gobierno de Betancourt se masificó la educación en todos sus niveles, proceso que se mantiene todavía. Disminuyó el índice de analfabetismo, uno de los mecanismos para lograr tal fin fue el sistema “Acude. Te estamos esperando” para enseñar a leer y escribir que, por cierto, el gobierno de Chávez llevó a Cuba como un  aporte en sus intercambios. Estos fueron grandes logros  que beneficiaron a una parte de la población, pero nos quedamos atrás en cuanto   a la calidad de la educación. Todos los gobiernos han aplicado políticas y métodos educativos según las distintos avances en la materia, en algunos casos, incorporando las innovaciones en métodos y procedimientos (enseñanza por objetivos, ahora está en boga por proyectos, etc.) pero que no se han sentido como verdaderos avances en la calidad.  Debemos reconocer que durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez  el acceso a la educación media y universitaria era más exigente. Los aspirantes debían presentar exámenes de admisión durante una semana. Las evaluaciones semestrales y finales se hacían mediante tres pruebas: escrita, oral y práctica (en las materias que lo exigían). Eran eliminatorias. Si no se aprobaba la prueba escrita, no se pasaba a las otras. Se trataba de mejorar la calidad de la educación, pero no sabemos si había otros mecanismos adicionales, como formación de los docentes y atender sus necesidades laborales, etc.

Ahora, en 2015, todavía existe una deuda social en este aspecto y es una rémora para el país. El hambre y la ignorancia son como heridas, dejan su huella a lo largo de toda la vida. Se pueden paliar, pero quedan las cicatrices. Cuando no tenemos profesores especialistas en algunas materias y los estudiantes no  logran cursar  los programas correspondientes, cuando los maestros y profesores no son escogidos por su experiencia y formación profesional, cuando no existen métodos  de evaluación eficientes para medir el rendimiento de los alumnos, etc. en general, el producto final del sistema, a nivel medio, en muchos casos, no reúne los requisitos para superar  la educación de tercer nivel y es causa de muchos fracasos y deserciones del sistema.

En estos momentos, el gobierno nacional pretende masificar también la educación superior, pero dejando a un lado la calidad. Formación universitaria sin calidad significa pobreza y retroceso para un país y una gran estafa para los estudiantes. Si leemos las ideas de nuestros Ministros como el de Educación  que ha dicho que a los jóvenes hay que mantenerlos en la pobreza porque si no van a querer ser “escuálidos”; ahora,  el  Ministro de Planificación y Conocimiento nos hace ver el  futuro que nos espera: “El gobierno ha creado el ‘Sistema Nacional de Ingresos’” para la educación superior, (entiéndase a la educación, no a los ingresos presupuestarios universitarios pues no se ve voluntad de atender este problema). El objetivo  de esta propuesta es que  todas las Universidades públicas, incluyendo las autónomas, tendrán que aceptar los estudiantes que le asigne le Ministerio de Educación Superior para que no “…regresen ninguno de los cupos a ningún mecanismo ‘perverso’ de asignación…”. Lo perverso se entiende entonces a las pruebas de admisión, ya que las universidades no podrán seguir seleccionando a los aspirantes a  ingresar a las distintas carreras,  pareciera  se busca eliminar la calidad de la educación que se ofrece actualmente, ya que el nivel de conocimientos de los que se incorporan a la educación superior, muchas veces, no  satisface  la exigencias de las distintas carreras. (¿Conocerá acaso el Ministro los índices de “repitencia” en matemáticas en las carreras donde se cursa esa asignatura?) El Ministro de Planificación dice que para“… el Plan que presenta de aquí al 2019, las universidades deben adecuar su oferta académica en función del desarrollo que demanda el país… encauzar, direccionar la educación vinculándola al desarrollo del país” y… ¿cuál es ese desarrollo? Como lo propuso el anterior presidente en uno de sus planes: “adecuar el sistema educacional al modelo productivo socialista”. Pareciera que la intención va más allá: al orden ideológico.

No creemos que sean palabras banas. Pareciera que también es una estrategia política para acabar con la autonomía universitaria pues, al incorporar todos los estudiantes que ellos aspiran, se convertirían en promotores y defensores del régimen. Hace ya varios años, el gobierno tiene paralizada  las elecciones de las autoridades universitarias porque pretende establecer el sistema de paridad para los electores. Esto es, que todos los alumnos y empleados tendrán igual voto que los profesores para decidir el destino de las universidades autónomas. Creemos que estamos en presencia de un golpe mortal a la universidad autónoma, plural y universal.

Caracas, 15 de junio de 2015

Ligia Valladares de Salcedo
Artículo publicado en Reporte Católico Laico

mardi 26 mai 2015

¡DESGARRO Y DESGARRON!

El día de las madres, nuestro hijo que vive en Montreal y sus pequeños hijos canadienses, la niña de 8 y el varón de 5, se comunicaron con nosotros por Skype (una consuegra me dice que el Skype es el mejor invento del ser humano porque le permite ver a su nieto, tan lejano, en cualquier momento). Nuestro regalo fue que nos cantaran la canción llamada Venezuela (Pablo Herrero y José Armenteros, españoles) que se ha convertido en el tercer himno nacional de Venezuela. La hemos oído muchas veces en el extranjero y la sentimos de verdad como un himno. Me conmovió profundamente,  se me salieron las lágrimas. La cantaron completa. Aunque viven en una región francófona, ellos hablan perfectamente el español. Sienten a Venezuela como la viven sus padres, y como lo que es: SU PATRIA  que les está vedada. Es un destierro voluntario.  Y así es, es la  patria de ellos, de todos los que se han ido y de todos los que la estamos sufriendo y, aunque nos duela,  también la de unos cuanto que se la están “viviendo”.

¿Quién dijo que cuando unos gobernantes llegan al poder   la patria son  ellos? Es de todos, ¡caramba! Ellos ejercen el gobierno en forma temporal, mientras dure su período de gobierno, pero ellos no son la patria. Es de todos: los que aquí vivimos y de los que se han ido. No nos la pueden enajenar, ni regalar a nadie, pues no es su propiedad privada, lo que sí han podido hacer y, muy bien hecho, es vejarla, empeñarla y traicionarla, con la peor de las traiciones como es   la lesa patria .Y también le han diezmado en  los valores morales y éticos de la población que es un crimen de lesa humanidad.

Ante la avalancha de gente que se ha ido, que no son cuatro gatos, hasta fines del año pasado se decía que se habían ido aproximadamente un millón ochocientas mil  personas, pero en este trimestre se ha dado una estampida feroz. Si en la UCV dicen que se otorgan aproximadamente 4000 certificación de calificaciones al mes, al año serán 48000, sin contar las otras universidades públicas y privadas. Y esto es así mes por mes. ¿Por qué se van? Son múltiples y a veces complementarias las razones: los que temen por la educación de sus hijos; por la inseguridad;  porque no tienen perspectivas de su futuro profesional; porque sus ingresos cada día valen menos, porque no soportan tanta humillación y tanto dolor para  poder conseguir los alimentos básicos y, peor aún, las medicinas; porque no están encontrando médicos bien formados, ni abogados, ni educadores, porque la educación va cobrando cada día más los visos de la manipulación humana más detestable: la ideologización; por la falta de puestos de trabajo. El primer empleador es el Estado y tiene su clientela cautiva en sus seguidores o en los que pasan agachados por la necesidad. En… fin es muy  largo seguir enumerando esos porqués.

Este es un desangramiento bárbaro de Venezuela. El gobierno le importa un bledo, aunque de repente, con un aire de cinismo extremo, dicen que los países extranjeros nos están robando nuestros talentos. Aunque en esa constante alharaca sin sentido, algunas veces han dicho : “ Y al que no le gusta que se vaya del país”, ¿Y por qué, acaso también no es el país de todos ellos? Como si  fuera tan fácil tomar esa decisión. Estamos perdiendo  la sangre joven y la gente es como la savia de los árboles. Sin savia el árbol no sobrevive. Sin ciudadanos, en especial, bien formados y preparados, ese hermoso árbol que llamamos patria sobrevivirá muy mal, raquítico y vulnerable.

A un país que tenía en 2010  aproximadamente veintiocho   millones de habitantes ¿cómo le puede ser indiferente perder casi dos millones de personas? No son exiliados analfabetas.  Pongamos que un 70% de ellos tiene educación superior. ¿Sabrá el gobierno  cuánto cuesta en dinero, esfuerzo, horas de trabajo, infraestructuras educativas, sacrificios de los estudiantes y de sus padres para llegar a ser profesionales universitarios? Es inconcebible que no tengan conciencia de lo que está pasando. Fenómeno que ocurrió hace unos años en países como Bolivia, Ecuador, Perú, Argentina, principalmente por factores políticos y económicos (cualquier parecido con nuestra realidad es coincidencia). Y a esos países les ha costado muchísimo recuperarse. Oportunidades perdidas para Venezuela y para tantos jóvenes que se han embarcado en esa aventura y, por otro lado,   el mal manejo de los dineros públicos y la imposición de una sociedad comunista castrista han producido un desgarrón como país.

¿Y el desgarro familiar? El dolor de los hijos que se han ido. Es dramático. En una reunión íntima de un amigo que cumplió 60 años y sus hijas vinieron del extranjero para acompañarlo, tuvimos la oportunidad de preguntarles sus sentimientos a otros muchos  de los presentes de lo que llaman hoy “padres huérfanos”,  porque cuando muere un hijo no hay nombre que darle a los padres, ¿conocen por casualidad algún nombre que los identifique? Porque si conocemos los  de huérfanos, viudos(a), pero que unos padres se queden sin hijos “no tiene nombre”.

Resumimos las respuestas:
De las negativas: Nos están quitando parte de la vida. “Terrible, gran dolor, no estoy contenta porque están lejos”. “¡Desgarro!” Nos hace falta el abrazo, el cariño, el apoyo de mis hijos y nietos”. Somos los padres huérfanos de hijos.  Muy  fuerte sobre todo por los nietos.

De las conformes: Es mejor dormir tranquilo porque no están aquí a vivir con angustia por lo que les pudiera pasar. “Tranquilos porque no están aquí”.

Los padres que ya somos viejos, es cuando necesitamos más el apoyo, el abrazo, la comprensión, el auxilio de hijos y nietos. Nos basta verlos por Skyype y estar informados por Whatsapp. Nos contentan que estén bien y que, con el favor de Dios, puedan desarrollar todas sus potencialidades y ser mejores padres, esposos y ciudadanos. Los que viven en ciudades donde funciona la cohesión entre grupos de venezolanos, personalmente hemos visto, concentraciones pidiendo reivindicaciones políticas y sociales para Venezuela, hacer lobby con los políticos de allá, celebrar las fechas patrias y las parrandas navideñas, se consiguen hasta los cachitos con jamón, queso y otros ingredientes y restaurantes que ofrecen comida sin gluten, es decir,  con nuestras famosas arepas, etc. Eso es nostalgia de la patria, de la familia, de los amigos, de los olores, de los sabores, en suma, tratan de conservar, en la medida de lo posible, lo que aquí les han arrebatado. La muy manoseada supuesta “patria” que nos pregona el gobierno es la que pretenden imponernos con violencia y sangre. Y eso no es patria, es pura y simplemente autoritarismo. Ese es el desgarrón del país.

Caracas, 19 de mayo de 2015

Artículo publicado en Reporte católico laico
Ligia Valladares de Salcedo

mardi 14 octobre 2014

REVOLUCIÓN de la miseria # 1


La base estratégica de esta revolución, que nos consume, está en haber minado los valores morales y éticos de la sociedad, mediante la creación y fortalecimientos de grupos violentos civiles y, supuestamente, militares o paramilitares. Entre ellos podemos mencionar los “colectivos”. Grupos armados con potentes y diversas armas de fuego, chalecos antibalas. Las motocicletas forman parte de su equipamiento. Han sido entrenados y actúan en gavillas (en grupos cohesionados). Dizque “guardianes de la paz”.  El difunto   les dio esa función, por lo tanto es sagrada. Si, son guardianes de que muchos venezolanos hayan ido, y seguirán yendo, a descansar en la paz de los sepulcros. Se tienen repartido el territorio. Que yo sepa, el  de Caracas (supongo que están en todo el país). Vigilan las zonas y les cobran “peaje” a los dueños de los negocios por “cuidarlos”. Se les remunera mensualmente y les pagan como extras los trabajos especiales, entiéndase, disolver manifestaciones, grupos que protesta, etc.

 “Los patriotas cooperantes” que son  también“ guardianes de la Patria” Ni más ni menos, que los “sapos” delatores  de los ciudadanos comunes y corrientes, que podemos hablar pistoladas  o de lo malo que es el gobierno. Esta es la más peligrosa arma para tener sometida a una población. Eso ha existido en Cuba, en la Unión Soviética, en la Alemania de Hitler y en todos los regímenes autoritarios. Por ejemplo, cuando   fueron detenidos los que protestaban en la Plaza Alfredo Sadel,   lo hicieron basados en el argumento que fueron denunciados por “guardianes de la patria·”. Este mecanismo me parece el más peligroso en una dictadura. Todos somos sospechosos y enemigos del gobierno. Si le caemos mal a un  “cooperante”, nos denuncia y nos siguen un “juicio”. Hay decisión judicial sobre eso. Están reconocidos en una reciente normativa sobre la materia.

Las “Fuerzas de choque”, creadas mediante Gaceta Oficial Nº 40502, del 22-9-14. Las “Brigadas especial contra los grupos generadores de violencia”. Según tengo entendido, los grupos generadores de violencia son ellos mismos, pagados con nuestros impuestos. Otro es el “Comando Popular anti-golpe”. Los golpes son continuados puesto que el gobierno, cada vez que viola la Constitución, está dando un golpe de Estado contra los venezolanos y contra la democracia. Han sido y son violados diariamente: los principios generales de la concepción del Estado, así como también todos los derechos de los venezolanos. Denle una repasada  a la Constitución y lo corroborarán.

Además, recuerden las Policía Nacional Bolivariana, la Guardia Nacional, el Contingente de la reserva y otros, que escapan a mi memoria.

Repito frases dichas por los responsables de dirigir el país y que son ejemplos de su modo de pensar. Chávez dijo: “Si  tienes hambre y no consigues, trabajo, roba”. El Ministro de Educación (¿cuál educación?): “si educamos a los pobres se convertirán en escuálidos”. ¿ Estos son los “hombres nuevos” que necesita Venezuela?

¿La ética de la violencia, el odio y del exterminio? ¿Cuál es la moral de los servidores de la patria ya mencionados?

dimanche 28 septembre 2014

La Constituyente


Yo voy a firmar para que se convoque la Constituyente. Creo que hay que buscar solución a esta nefasta y perversa crisis y,  pienso que la convocatoria es una posible opción, pero tengo mis dudas sobre si lograremos una Asamblea que realmente represente a la oposición democrática. ¿Cuál será el árbitro que realizará los procesos comiciales que se originan desde la recolección de las firmas, hasta la realización de las elecciones, donde se elegirían  a los miembros de la Asamblea Constituyente? ¿Los proponentes tienen previstos los obstáculos de los caminos a transitar y cómo salvarlos? ¿Cuál es el proyecto de Constitución que llevaría la oposición? Tengo  más dudas, pero lo que pienso es que, si el árbitro es el CNE que tenemos, o que se vaya a constituir próximamente,  si los candidatos son fichas de partidos, “mejor no vamos para el baile”.

Soy de la opinión que en el lado de la oposición debe producirse un diálogo abierto y sincero, del cual salga un apoyo masivo a una opción como la señalada.  Si esto no ocurre, estaríamos en una aventura más. Por  otra parte, es forzoso que lleguemos a un entendimiento con gente  simpatizante del gobierno, pero que no está de acuerdo con el país que tenemos; esa será la otra pierna que sostendría a ese nuevo personaje que es el país que queremos.

Por último, algunas sugerencias para el proyecto de Constitución:

1.- Eliminar la reelección del Presidente de la República, los Gobernadores y los Alcaldes. Nadie es indispensable para ejercer una función pública indefinida, por demás perversa práctica. La alternancia en el poder es lo más sano. Si nos toca un Presidente que sea bueno, ¡bendito sea Dios! Pero si nos toca un Presidente como los que hemos tenido en todos los gobiernos anteriores, tenemos la certeza que tiene sus  días contados y en 6 años pasó su oportunidad.

2.- El período presidencial debe ser de 6 años: el primer año, el elegido aprende su oficio, tal como le ocurre a cualquier persona cuando llega a un cargo (público o privado). En el último año, corresponde al proceso electoral para las próximas elecciones y el gobierno cambia su ritmo de trabajo, es decir, pierden tiempo apoyando la candidatura de su grupo político. Total: tienen 4 años para hacer una buena labor de gobierno.

3.- Creo que una segunda vuelta electoral sería sana, porque daría mayor piso político al Presidente que se elija.

4.- Me parece que debemos volver al Congreso Nacional bicameral, pues la Cámara del Senado es, o debe ser, el catalizador de las decisiones trascendentales del país.

 

mercredi 10 septembre 2014

¿DÓNDE ESTÁ El SEÑOR?

Un ángel le reveló a Elías que fuera al monte de Dios, el Horeb, para ver al Señor que pasaría por allí. Elías hizo lo indicado por el ángel  y permaneció en el monte hasta que lo encontró. Antes de ver acercarse al Señor pasaron tres eventos naturales y en ninguno de ellos estaba Dios.

Ese pasaje de la Escrituras me hizo meditar cómo los venezolanos no podemos encontrar a Dios  en la Venezuela actual. Ocurren cataclismos continuados, pero el Señor no  se ha manifestado en ellos. Esos cataclismos son provocados por el hombre, no por la naturaleza. Nunca hemos visto a Dios en ellos.

Los huracanes (Soberanía, democracia  y estructura jurídica): Según el diccionario de la lengua española, se le dice huracán a la “Persona o cosa de mucha fuerza o ímpetu que destruye o trastorna lo que encuentra a su paso”. Los que han  ejercido el poder han estado  llenos de “ímpetu y fuerza” y han dedicado, en los 16 años que lo han disfrutado, a que perdiéramos nuestra identidad como nación y a la población han tratado de convertirla  al pensamiento socialista- marxista.  Han tratado de cambiar la historia y reescribirla a partir del 4 de febrero de  1992. Una estrategia política, única, nos ha llenado de odio y de deseos de venganza contra los hermanos que piensan distinto. Han cambiado nuestro sistema político de democracia hacia el autoritarismo.  Han arrasado con los órganos del poder público, los partidos políticos,  la empresa privada,  el sistema jurídico, etc. y, además, han  entregado el país a un gobierno extranjero.  Hemos visto pasar fuertes lluvias con vientos excesivamente violentos, truenos, relámpagos,  deslaves e inundaciones, pero los venezolanos no hemos visto al Señor en ellos.

Los terremotos: La vida. Sacudidas violentas de la integridad física, moral y espiritual de las personas, teniendo como epicentro el poder central. Violación a los derechos de los ciudadanos, entre ellos, los derechos humanos que, según el catecismo de la Iglesia Católica (1930) son  los “…que le dan legitimidad a la autoridad”. Los actos violentos contra la vida de las personas, tanto por acción, a través de los órganos represivos del Estado y de utilización del sistema jurídico; como por omisión, dejando  actuar  libremente, sin reprensión ni sanción, a la violencia contra los ciudadanos. La ruina de los valores morales y éticos de la sociedad a través de la perversión de una parte de la  población, hoy día, muy bien valorada por su riqueza proveniente de negociados, narcotráfico, corrupción, según dicen. Por otra parte, quebrando también  la integridad moral  de las personas utilizando el dinero público para repartir entre la población, supuestamente necesitada, con la intención de obtener de ellos sus preferencias “políticas”. Propiciar, a través de decisiones de políticas y económicas, el hambre, la desnutrición de los infantes, la salud en general.  Las entrañas de la venezolanidad se han estado moviendo, pero no hemos visto pasar  al Señor.

Los incendios: la economía. Implantación de un sistema económico socialista-comunista (castrista), en una peculiar mixtura con el sistema neoliberal. Expropiación de la propiedad privada, nacionalización de empresas. El Estado como principal responsable de la producción y distribución de muchos tipos de bienes y servicios. Exacerbados controles a la actividad económica  privada. Inconmensurable dilapidación del dinero público. Alto desempleo. Emigración de una significativa cantidad  de jóvenes con preparación superior que se han auto-exiliado buscando empleo y mejor calidad de vida para ellos y sus familias. Alto  endeudamiento público  injustificado que compromete el futuro de nuestros niños y adolescentes. Inflación incontrolada. Como consecuencia de todo lo anterior estamos sufriendo escasez de artículos de primera necesidad. Tierra arrasada, pero no hemos visto al Señor.


Entonces ¿dónde está el Señor? “en el murmullo de una brisa suave”.   Esa brisa suave debemos construirla trabajando por la paz. Comenzando por la paz individual de las personas, que se consigue a través de la reconciliación con Dios, después viene la paz colectiva cuando nos reconciliemos con nuestros hermanos (Juan  XXIII). Será un proceso lento y progresivo. Debemos empezar por tratarnos con cordialidad, amabilidad, con una sonrisa afectiva. Después vendrán los procesos sociales que nos ayudarán a obtener la reconciliación nacional. Como dicen los documentos pontificios: “a la paz se llega por la justicia”.  Cómo decía el Señor “Velen por los derechos de los demás, practiquen la justicia…”  (Is 56,1).  Pensamos que quizás lo  prioritario sea reconstruir la justicia en Venezuela. Entonces diremos: Hemos visto pasar al Señor  ¡y que se quede con nosotros!


Artículo publicado en www.reportecatolicolaico.com

mardi 2 septembre 2014

QUE LÍDER NECESITAMOS

¿Qué hace Mª Corina, Capriles y Leopoldo haciendo campaña por todo el país? ¿Están aspirando a la silla Presidencial o trabajando por su cuenta para hacer oposición? No lo entiendo. Ellos tirando piedritas y Maduro, como decía el hombre aquel, sin pausa, aunque con prisa. ¿ Es que ustedes creen que la situación económica no ha sido pensada para que todos estuviéramos en las ...farmacia o automercados haciendo cola para comprar, aunque sea, un mendrugo de pan? Eso fue pensado así para que nos acostumbraramos a hacer cola, para después darnos una cachetada implantando su tarjeta de control de quién compra , cuándo compra y cuánto compra, la cual aceptaremos muy sumisamente. Después que en Cuba fue traumático establecer la tarjetica que los ha mantenido sometido, hoy día es un medio de intercambio comercial de la pobreza. A nosotros no acostumbraron primero con el racionamiento y después nos lo impusieron con el "gran viraje económico" hacia el modelo del Fidel idolatrado por los izquierdosos. 

Aquí tiene que conformarse un partido político grande y fuerte, como lo fue en Venezuela Acción Democrática en su momento y PRI en México. De lo contrario el PSUV será el qué decida nuestro futuro. Está demostrado que cambios, como el que requiere Venezuela, solo lo han logrado en los países que están fuertemente unidos. Si no estamos sólidamente aglutinados no vamos a ninguna parte. "Se acabó el baile".
 
Basta ya de tantos líderes de opereta bufa. La meta es salir del gobierno comunista - castrista, después se verá quién será el candidato. Seguramente en la construcción de ese gran movimiento político puede surgir un líder a la altura de las circunstancias.
 
Un slogan para ellos (los tres nombrados arriba): por favor abtenerse de seguir siendo pequeños líderes que nos distraen y sean verdaderos LÍDERES de la realidad que nos abruma en estos momentros

mercredi 30 juillet 2014

PODEMOS SER PODEROSOS


Mensaje a la oposición venezolana

¿Acaso podrán caminar dos juntos si no están de acuerdo? (Amós 3, 3). Los desacuerdos, las diferencias, los puntos de vista distintos son normales y naturales, y son tantos, como tantas personas existan. Pero para lograr objetivos sociales, políticos y económicos que beneficien a la sociedad, en su conjunto, es indispensable que se busquen acuerdos básicos en los que participen, directa o indirectamente, la mayoría de la población afectada. Ese es el nudo que tenemos que desatar en Venezuela para poder solucionar la debacle que sufrimos. La estrategia de acción  pudiere ser el diálogo entre los actores que sean escogidos como representantes de los distintos grupos, organizaciones, sociedad civil organizada, Academias, estudiantes organizados e individualidades, que tengan un peso específico al momento de aportar ideas y de llevarlas a la práctica.

Leyendo una síntesis del mensaje del Papa Francisco a las XLVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, encontramos  que dice: “Dialogar significa estar convencidos de que el otro tienen algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas”. Ahora bien, debemos tener conciencia, al dialogar, que el tratamiento de los distintos temas no vayan en contra de los principios morales y éticos de los participantes. Eso no es aceptable. Y algo sumamente importante: debemos abrir nuestras cárceles particulares, que son semejantes a la cárcel donde Herodes hizo recluir a San Pedro, pero que en nuestro caso,  nosotros mismos   las hemos construidos con nuestros egoísmos, debilidades, intereses económicos, de poder, de ambición por detentar un cargo público de relevancia que pudiere significar la posibilidad de hacer negocios, la falta de honestidad y transparencia en el manejo de los dineros públicos, las conductas de triquiñuelas y negociados, etc. Los muros son tan altos y los barrotes son tan fuertes que nadie puede saltarlos  o romperlos, excepto nosotros mismos, que tenemos la llave para  abrir esa cárcel desde  nuestro interior. Quienes tienen el oficio de políticos que van a un diálogo deberían salir de sus cárceles individuales y grupales,  y entender que el bien común y las necesidades de la sociedad venezolana, y del país, son la prioridad en este momento. Lo primero es lo primero. Y, ¿qué es lo primero en este momento de nuestra menguada patria? Buscar una salida a la situación política del país que implique un cambio en su sistema económico,  social y político. Pareciera que quienes tienen vinculación directa con la política o con los problemas del país, están tan ciegos que no vislumbran que sus omisiones son parte importante de las causas de los males que padecemos. Es hora de que surjan los verdaderos liderazgos, no tanto de los que aparezcan en los medios de comunicación, como aquellos que tengan capacidad  de interactuar con los otros, poder de convencimiento, bien formados con valores y criterios; ingenio, ojo y olfato  para percibir   lo que hoy  se juzga indispensable; en fin, lo que hoy se le exige a todo aspirante a liderar organizaciones: que sean proactivos en función de un cambio de país.

Se lee en la prensa los siguientes comentarios entre distintos grupos: que la MUD tiene contactos con otros grupos políticos con quienes adelantan conversaciones; que los logros alcanzados por la MUD son muy importantes; que la MUD no representa al colectivo nacional; que hay unos cuantos grupos anárquicos sin cabeza visible, que algunos grupos de twiteros sin rostro pretenden  una salida de fuerza, etc. Es como se dice en criollo: “muchas manos en el mismo plato ponen el caldo morado”, pero bailando “un baile sin son ni ton”. También, se escucha cómo se debe confrontar la situación del país en este momento: esperar las elecciones del 2019, convocar una constituyente, llegar a acuerdos políticos con grupos del gobierno, una salida a través de los mecanismos que establece la Constitución, otros son partidarios de una salida de fuerza, etc.

La magnitud de la crisis es tal que pensamos que “para luego es tarde” y nos impele (o convoca) a todos a buscar una solución. Pensamos que debe hacerse un Acuerdo Nacional por la Libertad y la Democracia (siguiendo los consejos bíblicos del Profeta Amós), parecido al Pacto de Punto Fijo (que mucha gente ve como con grima, quizás porque no conocen bien las causas que lo originaron, o por la forma como se hizo política después de alcanzar el objetivo de salir del dictador Pérez Jiménez). La meta debería ser cambiar  este sistema político-económico. Esto implica un objetivo primordial: definir cuál o cuáles estrategias a seguir. No creemos que sea una sola . Para conseguir  la meta deseada es necesario integrar las diferentes estrategias (con sus motivaciones específicas) a fin de lograr la misión, pero con el apoyo colectivo para obtener el éxito. Se necesitan estrategas, planificadores sociales y mucho trabajo de todos quienes tengan algo que aportar. Es la hora de los verdaderos y valiosos líderes.

Pidámosle a Dios como lo hizo Salomón cuando fue escogido como Rey de Israel: “Dame, pues, a mí, tu servidor, la capacidad de juzgar bien y de decidir entre lo bueno y lo malo, porque si no, ¿Cómo podría gobernar este pueblo…” tan dividido y con tantos problemas? (1 Reyes, 3,7).

Solo unidos y con una meta común podemos ser poderosos.

Montreal, 17 de julio de 2014

Ligia Valladares de Salcedo

Artículo publicado en www.reportecatolicolaico.com

mercredi 2 avril 2014

¿HONOR? …

Según la página web de la Guardia Nacional Bolivariana, sus funciones básicas de son: control del orden público, cooperar con la defensa de la nación, policía administrativa e investigación penal. En su VISIÓN se dice que están “especializados en interactuar en un ambiente con alta calidad de vida … y apoyados en una sólida plataforma tecnológica, logística y financiera lograremos  nivel de excelencia … llevando el valor más preciado de la institución: EL HONOR  ES SU DIVISA”.

Según el Diccionario Larousse Ilustrado, se entiende por honor, entre otras acepciones,  “La cualidad moral de una persona que actúa de acuerdo a su propia estimación: Un hombre de honor”. También  se considera la “Dignidad, consideración de la que se está orgulloso: venga su honor”. “Tener honor: considerar que es causa de orgullo”.

Hasta el día de hoy, después  de 77 años de fundada, pareciera que los venezolanos no nos sentimos orgullosos de ellos, ni se merecen que los tratemos con honor puesto que su actuación es moralmente inaceptable.  

Analizando  la información de su página web, la calidad de vida en este país no existe. Nadie puede explicarla porque hace muchos años que se ha ido perdiendo, y no tenemos referencias cercanas acerca de ello, a menos que hayamos visitados otros países; lo que no está al alcance de la mayoría de la población. En cuanto a sentirnos orgullosos de su desempeño, muchas personas tenemos cuentos que nos ha tocado vivir de cerca con respecto a la Guardia. Algunos cuentos que voy a narrar  son viejos, pero están vigentes: un pariente lejano de mi esposo, guardia nacional, nos visitó para solicitarle sirviera como referencia familiar para que lo incorporaran a la Guardia de Honor Presidencial. Nos contó de sus adelantos en el ejercicio de sus funciones: detuvieron a una persona que trataba de meter al país un lote de finos relojes suizos. El grupo de guardias les decomisó los relojes y se los repartieron entre ellos. Hacía ostentación de cuánto se había ganada en ese “negocio”. En otro cargo que tuvo como vigilante de una industria de parabrisas para automóviles, con sede en Valencia, todas las semanas que no tenía guardia, él  y otro compañero, se robaban dos parabrisas y tenían talleres donde se los compraban. Esos eran los cuentos menuditos. Asqueaba la conversación. Aspiraba el cargo en la guardia de Honor porque allí les daban un sobresueldo, de la partida secreta de Miraflores. Por supuesto, mi esposo le dijo que no lo pusiera de referencia familiar.
¿Por qué la escasez de alimentos en la frontera? Porque pasan innumerables camiones con mercancía nacional o importada por Venezuela, como contrabando de extracción, especialmente alimentos, los cuales se cotizan a muy buen precio en Colombia. Esto es todo un cangrejo, según se comenta, porque están comprometidos oficiales de distintas graduaciones, entre ellos Generales, hasta los menos favorecidos, Guardias; funcionarios que fiscalizan los impuestos y capos internacionales. A los de arriba les llueve y a los de abajo les llega su chorrito.

Cuando vigilaban internamente las cárceles eran ellos los que introducían el arsenal bélico con que cuentan los presos, muy bien pagado, por supuesto. Otra práctica poco honrosa, por cierto, cada preso nuevo era vendido por los guardias, se decía, que los entregaban a los pranes que les ofrecieran más dinero, porque se los revendían a los otros presos para ser abusados sexualmente. Y así podríamos llenar muchísimas páginas con dolorosas y trágicas experiencias de todos los lectores.

Ahora, en estos momentos que vivimos lo que nos impacta, como individuos y como sociedad, es la forma bestial, violenta, salvaje, llena de odio, de deseos de venganza, con saña, utilizando, por supuesto, “la plataforma tecnológica” que poseen y, también, con los cascos o cualquier otro objeto contundente: fusil, peinilla, etc., con que maltratan a los manifestantes. En especial es bueno observar que lo que disparan son perdigones, pero no a las piernas  sino a los ojos, por si acaso no muere, la víctima quedará ciega de un ojo; o a los genitales, no por el dolor que les acusa a las víctimas, sino por las consecuencias que podría tener, caparlos disimuladamente.

¿Quién puede hablar de honor? Con razón dicen que


“ …NI SE DIVISA”